Desayuné y cené aquí y todo estuvo increíble. El lugar es precioso, los desayunos muy buenos, el carpaccio riquísimo y los maccheroncini con setas espectacular.
El servicio en general fue excepcional, nos atendieron varias personas en distintos días y siempre MUY bien. Mención especial para Isabel y Carla, que fueron un constante: súper atentas, cercanas y profesionales. Sin duda, volvería!
Fils T
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02 Marzo 2026
10,0
Tragaluz ha sido toda una sorpresa.
Desde que entras al lobby puedes observar un espacio tranquilo, en armonía, con una decoración de estilo “masía” más tradicional, con cantos rodados enmarcados en las estanterías, luces tenues que crean una mayor sensación de confort.
El staff, servicial desde el minuto uno, te ofrecen guardar las prendas de abrigo.
Una vez entramos en la terraza cubierta, acristalada con estructura de hierro.
Muy bien adecuada para una velada tranquila, pero con mucho sabor.
Gastronómicamente hablando, la experiencia fue sin duda un viaje por el Mediterráneo, con mucho sabor y contraste.
Desde la croqueta de bogavante, pasando por el zucchine con parmesano, crudo de pez limon y deteniéndonos con Pappardelle Al Ragú De Rabo De Vaca para mí, uno de los platos más sabrosos, si no el que más.
La selección de vinos, desde un Godello, pasamos a un rosado para el crudo y terminamos con un tinto para la pasta.
Para concluir este viaje por el Mediterráneo, terminamos con un Coulant De Pistacho Con Helado De Nata y un intenso spresso Martini.
Todo ello guiados de la mano de Cruz, quien se encargó de que no faltara un solo detalle en durante la velada.
Tengo curiosidad por ir en verano y repetir.
Gracias,
Enrique R.
Enrique Reyes
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25 Febrero 2026
8,0
Sitio muy bueno para cenar tranquilamente, las raciones son normales muy buen servicio y calidad buena. No es de los mejores de Madrid, ni la calidad es de las mejores pero un sitio bueno para cenar sin ruido y con buena decoración.
Street Lyon eSports
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22 Febrero 2026
8,0
Superando expectativas desde el primer momento, todo gracias al profesionalismo de Cruz, quien nos atendió y cuidó de n todo momento. Lugar acogedor, barra interesante para ir a picar algo si no quieres sentarte en mesa. Repetiremos y recomendaremos sin dudarlo
MIKE A.
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22 Febrero 2026
10,0
Desde que entras es un auténtico lujo como te trata el personal, es lo que más destacaría la atención y la decoración del restaurante, se siente el ambiente de estar en el barrio de salamanca en Madrid.
La comida está rica y con buena presentación, rondan los 50-60€ por persona.
Un punto a favor es que tiene parking de pago justo al lado del restaurante.
Susana
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20 Febrero 2026
10,0
Todo buenísimo, destacar la atención de Sofía y Alberto, son unos magníficos trabajadores. También agradecer a Joseph por sus cócteles, repetimos seguro
JOSSER GARCIA
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16 Febrero 2026
10,0
Lo mejor de todo la atención sin duda 👍
Fre P. T
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16 Febrero 2026
8,0
El servicio excelente, el personal muy amable y para la cantidad de gente que había bastante rápidos. Las croquetas y el solomillo lo que más nos gustó. La pasta estaba demasiado dura, por lo menos a mi gusto.
Irene
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15 Febrero 2026
8,0
Hay restaurantes que uno visita por la arquitectura y otros por la cocina. Tragaluz, en Madrid, pertenece claramente al primer grupo.
El espacio es sencillamente espectacular. La estructura exterior, la barra, la iluminación cálida y perfectamente estudiada… todo invita a pensar que uno está a punto de vivir una experiencia memorable. El diseño impresiona. La atmósfera seduce. La decoración es, sin exagerar, de revista.
Y ahí termina lo extraordinario.
El servicio fue, siendo generosos, discreto. Correcto en las formas, pero distante y poco atento. Nada grave, pero tampoco nada que eleve la experiencia.
La cocina, en cambio, sí merece comentario. Porque cuando el continente es tan ambicioso, el contenido debería estar a la altura. Y no lo está.
El momento culminante llegó con el postre. El jefe de sala nos recomendó con entusiasmo una “pavlova” fuera de carta. La pavlova, para quien no lo sepa, es un postre delicado: merengue crujiente por fuera, corazón tierno, fruta fresca, equilibrio entre acidez y dulzor.
Lo que llegó a la mesa fue otra cosa.
Un sorbete rosa, con fragmentos de merengue clavados como si hubieran caído por accidente, unas gotas dispersas de mermelada y una sustancia blanca indeterminada —nata, crema o misterio lácteo sin identificar— alrededor. Ni en forma, ni en textura, ni en sabor recordaba remotamente a una pavlova. Era, básicamente, una reinterpretación tan libre que rozaba la ficción.
Visualmente llamativo, sí. Conceptualmente discutible. Gastronómicamente decepcionante.
En resumen: un espacio impresionante que promete una experiencia que la cocina no consigue sostener. Mucho envoltorio, poco contenido.
Una cena entre amigas que disfrutamos por la compañía, no por el plato.
Lucia cid
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15 Febrero 2026
6,0
La relación calidad precio no es la mejor, algunos platos las ideas son muy buenas en el papel pero en la ejecución te quedan a deber...
K. G.
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13 Febrero 2026
6,0