23/12/2025: !ESPECTACULAR¡
Lo primero dar la gracias a Diego y su Equipo por hacer de una comida familiar una celebración para recordar.
Voy a extenderme en el servicio porqué sin duda lo merece tanto como la espectacular comida. Fuimos a comer este lunes 3 personas, tras reservar unos días antes (tuvimos mucha suerte ya que se les había caído na reserva), Diego, Chef y responsable del establecimiento, nos recibió en la puerta y nos llevó hasta nuestra mesa situada el segundo piso de un pequeño y muy acogedor local, desde el cual pudimos observar en la parte de la cocina, que está abierta al público, como trabaja él y su equipo, una coreografía perfectamente acompasada que se transformó en un servicio perfecto, se come sin prisa y sin pausa, dos horas y cuarto de servicio que se pasan rápido, sin darte cuenta, a ello contribuye el poco ruido y la música indie que suena de fondo.
Diego nos trae las cartas y nos explica con calma como funciona el servicio y las opciones que podemos elegir y nos decidimos por el Menú degustación Enxebre, donde nos comentó que nos presentaría en varios pases (aperitivo de bienvenida, 4 entrantes, pescado, carne y postre) una muestra de su cocina. El menú son 55€, bebida aparte, que nunca han estado mejor gastados, la relación CALIDAD/SERVICIO/PRECIO es muy difícil de igualar, al menos en Cantabria.
Diego va trayendo y explicando cada uno de los pases, de bienvendia un chupito de caldo de machote, intenso, limpio que ya te da una idea de que en ese local hay cocina de la buena, y una bolita de mantequilla con sal negra y 3 porciones generosas de pan de torta BUENISIMO todo.
Empezamos con los entrantes que te deja cambiar si alguno no te va mucho, por ejemplo a mi mujer no le gusta la carne "cruda" y le presentó una terrina de cerdo ibérico, pistacho y pepinillo y a nosotros picaña de tudanca con mayonesa de anchoas, voy a repetir en TODOS los pases el mismo adjetivo ESPCTACULARES.
Segundo pase alcachofas de tudela con salsa de almejas y lechuga de mar, que sabor, que fondo, que olor a mar, me recordó a un día de marejada en las rocas de cualquier acantilado de Cantabria, repito ESPECTACULAR.
Tercer pase Gula de monte, salsa de ajo asado y amontillado y jugo de tendones, otra vez ese fondo muy muy trabajado, ese saborazo, ese olor intenso, recomiendo acercarse los platos a la nariz y disfrutar del olor, para mi junto al anterior, lo mejor de la comida.
Cuarto pase Judión de Carballo, jugo de manitas con papada de cerdo ibérico, EXPECTACULARES de punto, de sabor, otra vez ese fondo tan trabajado.
Pasamos a los principales, merluza al vapor con su pil pil de limón que Diego nos indica como lo dejan reducir al máximo para que sólo quede la gelatina, un punto como de mayonesa cremosa que acompaña y no enmascara nada el sabor ni calidad de la pieza sacada en su punto óptimo de cocion, se "deslascaba" con sólo rozarla, muy muy rica y suave.
Y la carne, Mogote de cerdo Asado, crema de chirivías y verdolaga, Diego explicó que parte del cerdo era, explosión de sabor, otra vez con un fondo muy currado e intenso suavizado con la crema de chirivías y esa carne que se desacia, otra vez ESPECTACULAR.
De postre cremoso de queso de nata, calabaza asada, naranja y cítricos, el broche perfecto por su ligereza y frescor que ayudaba a relajar los sabores tan intensos de la comida, muy muy rico y sorprendente.
Decir que camabiaban los cubiertos con cada pase.
Todo esto regado con un vino tinto suave, que el mismo Diego nos aconsejó, nos gustó mucho, un Algueira de la Riberia Sacra y tres estupendos cafés
Me he alargado más de los normal, pero tanto la tremenda calidad de la comida como la profesionalidad, amabilidad, hospitalidad y servicio ofrecidos por Diego y su equipo, lo merecen.
Sin duda alguna repetiremos.
Se lo aconsejaría a cualquier persona que le guste comer bien, con tranquilidad sin prisas, bien atendido con una COCINA Y SERVICIO EXCELENTES, a quien quiera quedar bien con alguien especial, acertará sin duda, al que quiera regalarse un LUJO ASEQUIBLE.
Gracias Diego y equipo, volveremos.
21/12/2025: Comida de muy buena calidad con técnicas y ejecución de alta cocina a un precio razonable, con sabores que logran ponerte la piel de gallina. Se nota que el menú está trabajado, pensado y cuidado al detalle y con cariño.
El lugar es muy acogedor y mantiene la esencia de un restaurante de nivel, donde prevalece la comodidad, sencillez, elegancia e intimidad.
La atención: un 10. Soy intolerante a la lactosa y pudieron adapatarme prácticamente todos los platos sin perder calidad en el producto y elaboración.
Sin duda guardado en mi maps para repetir en cuanto pueda!!