Un trozo de Mediterráneo en el castizo barrio de Salamanca, donde alfombras espectaculares combinan con la madera para completar un entorno cercano y tranquilo.
Hemos estado un grupo de seis compañeros. Lo hemos pasado fenomenal. Nos han atendido estupendamente el servicio genial la calidad estupenda, relación precio calidad muy buena
Atencion de los camareros de 1000 fueron muy amables, Mari e Iván fueron los que nos atendieron, fui con mi pareja y los niños y les encantó la comida y la atención, sin duda volveremos. Un placer chicxs!!🫶🏾❤️❤️