Nuestro primer restaurante Saona en Madrid, situado a escasos metros de la mítica calle Serrano, con un ambiente profundamente acogedor marcado por la personalidad innata de nuestras cálidas alfombras.
Hemos ido hoy a comer un grupo de 9 personas. Debido a las fechas de Navidad las únicas alternativas eran: bien un menú de 31,99 € sin bebidas ó de 41,99 € con bebidas . Escogimos el menú de bebidas incluidas. El vino llegó rápido pero las cervezas las tuvimos que reclamar y cuál no sería nuestra sorpresa cuando nos trajeron una jarra de cerveza, lo mismo sucedió con el agua: una jarra de agua del grifo. Los entrantes estaban ricos, el plato principal hubo de todo: el salmón súper seco como si hubiera sido recalentado varias veces y las raciones más pequeñas y escasas que las fotos de la página web. Creo que hay que mejorar y pulir varias cosas:
1) Eso de las jarras es de mesón de estudiantes y no es aceptable en un menú de 42 €.
2) No había cojines para todos los que tuvieron que sentarse en los bancos corridos.
3) La tardanza en servirnos la bebida al sentarnos a la mesa impedía que los que habían pedido vino pudieran empezar a beber por cuestiones de buena educación.
4) No había pan
5) Al retirar los entrantes, todos los comensales con los cubiertos en la mano pues no había ningún sitio donde poderlos posar sobre la mesa.
En fin, es un restaurante que personalmente no recomendaría