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Ricard Camarena en Valencia

8,9

Basado en 8.591 opiniones encontradas en 8 webs


9.0
8.2
8.6
9.1

tendencia

7
De 3.460
en Valencia
3
De 580
Otras cocinas españolas en Valencia

Puntuación y opiniones

Recien llegada la segunda estrella, que se retrasó más de lo previsible, parece que el "equipazo" liderado por Ricard y su extraordinario complemento en bodega de David, no parece que se conforme con el éxito alcanzado ni que aminore en su velocidad de crecer. Ahora tiene un local excelso con su punto elegante y diferenciador, con una entrada que aporta sensación de familiaridad, de entrar en un local que ambienta como si fuera casa propia con sabor a casa de los antecesores; luego pasas a la sala amplia, totalemnte llena, bien separadas las mesas, con la cocina a la vista y cuando te lleva de la mano a la entrada para que Ricard con su naturalidad, sencillez y cátedra de conocimientos pasa a explicarte y participas en los aperitivos, das el paso final a estar "en casa", todo está relajado, amable y preparado para disfrutar. La cocina sigue en esa dinámica de entrar en un sabor profundo ("tomate como antes"), que te vuelve ese recuerdo en el color, en el olor y sobre todo, muy sobre todo, en el sabor; porque esta cocina quiere resaltar ese sabor que esperas cuando te presentan una alcachofa, un tomate o algo tan sencillo como una patata que se busca en esa patata pequeña perdida en los campos cuando se recoge la cosecha, para que tenga "la esencia" de la patata naciente. Y luego está David que, ya no es que maride con un vino que resalte el sabor, que no se imponga ni se quede corta  la presencia del vino, sino que complemente lo que te encuentras en el plato; ahora va un paso más allá y busca que también acompañe en el color, y todo ésto además sin tirar de vinos que todos reconoceríamos, sino que se dedica a buscar esas joyitas perdidas por el mundo. ¿Alguien da más?. El resto del equipo, fuera de líderes, es tan perfecto como invisible (dicho como virtud) en realizar su trabajo; sólamente en el momento de explicar algún plato o resolver alguna duda en la sala, te das cuenta que hay un ejército en cocina y fuera de cocina, para que el ritmo no decaiga. Y es importante porque con el menú largo significa que cuando salimos por la puerta habían pasado casi 4 horas después de tomar el café (o una copa) en la misma sala de entrada o en la terraza, remarcando una vez más ese carácter de "estar como en casa". Pero es que además todos estos elementos forman un conjunto, una orquesta, en que cada uno cumple su papel y todo funciona armónicamente y lo hace creciendo cada uno por separado y todos en conjunto. Por ello pienso que la segunda estrella es una estación de paso a por la tercera y una vez logrado el summun en el sabor y en la integración de elementos, y hasta en el olor de los platos, con un poco más de "imágen, apariencia, fotogenia" llegará la tercera. La estructura ya está puesta y compromiso en le trabajo no va a faltar. Se me olvidaba que, además de disfrutar, también comimos y bebimos. Y mucho: . El Preludio: pequeños bocaditos de grandes productos con sabores de casa: Consomé de vaca vieja. Piel de calabacín, steak tartar y requeson. Nabo, rábano y huevas de arenque. Bonito curado, pan y jugo encebollado. Cebolla, anchoa y ajo negro. Apio bola, pollo y mostaza.  Patata, all-i-pebre y almendra. . Los platos: todo sabor y profundidad: Semiconserva de tomate ecológico, ventresca de atún del mediterráneo, habanero y jugo de tomate ahumado. Marinado de pez limón, cremoso de caviar y caviar. Alcachofas ecológicas anguila ahumada y holandesa de anguila. Cigala en dos servicios: cigala asada en salamandra y velouté de cigalas vainilla y flor de jazmín. Rape a la brasa con jugo marino, piel de calabacín y semilla de cilantro. Arroz de caracoles (sin caracoles) con setas de otoño, trufa y pimienta larga (un plato con unos aromas que enamoran). Pato "Caneton" en dos servicios: pato zanahoria morada y frutos rojos más ravioli cremoso trufa y chantilly de rábano. . Un prepostre: naranja eucalipto y perifolio: de curiosa estética pero que quizás lo único que no repetiría. . Postres: Mango maduro, curry dulce, hierbas y semillas. Calabaza asada, mandarina y vainilla. . Petits fours: Plátano asado, chocolate y vinagre especiado. Bombón frío de chocolate con leche y avellana. Chocolate blanco y crema de cacahuetes helada. En el apartado de vinos y dejamos al conocimiento de David, nos preparó por un lado un maridaje solo (o casi) de blancos para quien no se ha pasado (aún) al lado oscuro. Por el otro lado fuimos los demás y probamos: Billecart salmon brut reserve rosé. Clos des Treilles 2016. Gravner Breg 2007 (¡me lo apunto para siempre!). Reichsgraf Von Kesselstatt "Josephshöfer" G G 2010. Dominio del Águila albillo de viñas viejas 2014. Bodegas Bilbainas reserva 1966. Viña Tondonia tinto reserva 1995. Viña Tondonia rosado reserva 2008. Clos Martinet 2013. Clos Nelin 2016. Château de la Maltroye 2015 la vigne blanche. Casa Castillo pie franco magnum 2008. Vinsanto Fontodi 2005 (vaya añada !!! sin necesidad de fortificar). Destacar en el maridaje de blancos: Bodegas Bilbainas 5º año A ello añadimos en la entrada un aperitivo de bienvenida con vermuts y un Criadera A de Alvear de quitar el sentido. En medio, que no al principio y con buen criterio, un par de panes de hojaldre que es imposible resistirse por lo que si estuviera al principio de la comida sería imposible llegar al final del menú. En la salida unos buenos cafés y los petits fours mencionados perfectamente servidos. Algunas cosas más y fotos en: http://katablok.blogspot.com/2018/12/la-religio-dels-michelins.html  
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en Verema
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17 Diciembre 2018
10,0
calidad precio tal vez un poco caro, pero la verdad es que muy recomendable probarlo por lo menos una vez.
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en Google
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08 Febrero 2019
8,0
Buen sitio la comida fue genial la famosa quedamos contentos
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en Google
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09 Febrero 2019
10,0
Fuimos a comer y nos encantó, el servicio excelente, el tener la oportunidad de que el chef te hable de los productos y te explique lo platos, la verdad que me encantó la experiencia.
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en TripAdvisor
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18 Enero 2019
10,0
Me ha parecido uno de los restaurantes que más abogan por su tierra sin dejar de probar sabores y texturas de otros lugares, esto dicho por el propio Ricard. Desde el principio hasta el fin de la experiencia, magnífico. La atención de reserva y telefónica enorme, un diez por el cuidado y la preocupación que tenían. Reconocidos desde el minuto uno de entrar por la puerta por el nombre, todos los profesionales de sala fantásticos de trato y profesionalidad, David y resto de camareros fenomenales. Ricard nos hizo una disertación sobre el producto local y su filosofía, a parte de hablar de cosas más mundanas. La comida muy sabrosa y muy local, un menú muy correcto y nos salimos bien llenos, porque los dulces te acaban de llenar. Todo muy bueno, el ravioli no acabo de gustarnos, pero he de reconocer que todo el menú estaba delicioso, en especial el arroz con setas. Como conclusión recomendar encarecidamente esta experiencia a todo aquel que le apasione la comida, felicidades y a por la segunda estrella.
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en TripAdvisor
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28 Octubre 2018
10,0
Hace unos días vi la película del momento, la vida de Fredy Mercury donde las emociones están a flor de piel durante todo el visionado. La canción Bohemian Rhapsody tiene 7 actos hoy vamos a tener una experiencia gastronómica de unos cuantos actos más.... Llueve detrás de los cristales y aunque el día está plateado y cerrado ponemos rumbo a bombas gens en la avenida de Burjassot donde se encuentra el restaurante de Ricard Camarena. La emoción está presente desde que salimos de casa hasta que después de unas cuantas horas después saldremos impregnados de sensaciones y emociones difíciles de conseguir en una experiencia gastronómica. Llegamos unos minutos antes de hora y desde dentro del restaurante el sumiller David nos vemos y sale a saludarnos. Nos indica que a las 13:30 se abren las puertas. Llevamos tiempo esperando esté día ya qué nos ha preparado un maridaje sorpresa para el menú gastronómico. La recepción es impecable a la hora en punto entramos al restaurante y pasamos al bar donde comienza el festival de sensaciones. Allí tomamos unos aperitivos con el primer vino que será un jerez con mucho volumen en boca pero de una finura fuera de lo común. Se acerca Ricard a saludar a las mesas que estamos en el bar. Desde el momento en que entramos respiramos un ambiente de calma y profesionalidad digno de un saber hacer que se mantendrá durante todo el pase. Nos acompañan a ver la mesa donde vamos a comer que está situada al lado de la cocina desde donde se ve el exterior del jardín, el sitio es privilegiado. Vamos a la entrada de la cocina donde nos espera Ricard para darnos una clase magistral de adoctrinamiento gastronómico. Nos habla de los productos de base, de proximidad hechos en la huerta de Meliana bajo su supervisión. Aprendemos que es tan importante el sabor de una cebolla o de una patata al igual que puede ser el caviar o marisco que está presente en alguno de los platos que tomaremos en el menú. Después de este preludio con bocados de impecable factura, pasamos a la mesa donde vamos a tener la mejor experiencia gastronómica desde hace mucho tiempo. El menú elegido es de 8+2. La sucesión de platos y el maridaje con los vinos es excelente, el sabor de lo que estamos comiendo se funde con el vino dandonos una sensación de placer,de calma, de serenidad, algo difilmente explicable, cuando se prueban tantos platos. En ningún momento se pierde la sensación de seguir comiendo ya que el hilo conductor desde el primer bocado de los snacs primeros, pasando por los bocados digitales con Ricard y la sucesión de 8 platos y dos postres. El sabor y el respeto por el producto es la bandera que Ricard enarbola y se nota. El tomate sabe a tomate,la ventresca es jugosa,el pato en su punto,el caldo de verduras recuerda al puchero de toda la vida, el postre de calabaza me hizo recordar a mi abuela paterna haciendo buñuelos un día de fallas.... Que se puedan estimular recuerdos de la infancia a través de un plato es un valor añadido díficil de conseguir pero que en Ricard sucede en muchas ocasiones. Han pasado varias horas,los comensales comienzan a retirarse y nosotros vamos a por los postres....donde tomaremos un vin Santo que está para santiguarse. Nos vamos con la sensación de satisfacción a nivel sensorial a tope llena de matices cada uno a su manera sin interferencias, entrelazandose como susurrándole al oído para no restar protagonismo a nadie... Ha sido una experiencia inolvidable de las que dejan huella en la memoria de las que hablamos a nuestros amigos más próximos. Creo que volverémos pronto. Salimos del restaurante no sin antes pasar por el bar donde tomamos una copa de champagne de despedida, bueno de un hasta luego. Sige lloviendo, pero en nuestras cabezas suena el We are te Champions.... Pd. Mención especial a la selección de vinos por parte de David. Servicio impecable por parte de todo el equipo durante toda la estancia que se hizo corta. Gracias
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en Verema
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17 Noviembre 2018
10,0

Restaurantes similares en Valencia

8,9
343
Opiniones

Boix Quatre

01/01/2019: Pequeño restaurante en un callejon del barrio de Xerea. Está enfocado hacia unos menus con mas o menos entrantes y un segundo a elegir entre arroz, pescado o carne. Los platos son de alta cocina de pequeñas raciones muy sabrosas. Los camareros y el cocinero que también salió muy atentos y amables. Para ocadiones especiales sin estridencias.
25/10/2018: Vinimos por recomendación de un compañero y no nos defraudó en absoluto. Carta de platos locales pero interpretados, muy interesante. La atención en sala estupenda sin ser pesados, lo mejor es dejar que te aconsejen.
9,0
2636
Opiniones

LA SALITA

19/11/2018: Comimos el menú La Rodrigo, aprovechando que pasábamos el puente de Octubre en Valencia. Es un menú fantástico a muy buen precio, es súper variado, para nosotros que no somos del mediterráneo, un montón de sabores interesantes y desconocidos. El local es muy acogedor y el personal profesional, agradable y simpático. Nos encantó la recomendación del sumiller. Un verdadero placer.
03/01/2019: Sitio digno de una estrella por su comida por su imaginación por su personal por su bodega por miles de razones por la compañía en la comida , muy agradable y llena de sensaciones un pescado en un maravilloso punto de cocción con unas verduras en su punto un ciervo perfecto unos entrantes sobre todo el de torrezno que te sorprenden

Cómo llegar al restaurante

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