Muy rica la comida y a buen precio bowls enormes de ramen. Los meseros que nos sirvieron eran ENCANTADORES, muy amables y gracioso. Así ofreciendo un gran servicio de calidad a pesar de que estaban a punto de cerrar. Sin lugar a dudas, el
mejor local se ramen en madid y posiblemente el mundo. Volveremos pronto.
Mar Ibáñez Olmos
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27 Diciembre 2025
10,0
Estaba en Madrid por trabajo y, tras una jornada larga, decidí salir a cenar algo cerca del hotel. Consulté una aplicación para buscar un sitio con buenas reseñas y me apareció Ramen Shifu, un restaurante especializado en ramen que, además, estaba muy bien ubicado: a un paso de Gran Vía y Plaza de España. La combinación de cercanía, opiniones positivas y antojo de algo reconfortante me convenció al instante.
Como no tenía demasiada hambre, opté por un Ran-Tan Ramen, acompañado de un té matcha con limón y miel. El té fue una grata sorpresa: refrescante, equilibrado y con un punto justo de acidez, ideal para limpiar el paladar entre cucharadas del caldo.
El servicio fue impecable. Me atendió una chica muy amable, con un conocimiento profundo de la carta. Le hice varias preguntas sobre los distintos tipos de ramen y los niveles de picante, y respondió con precisión y una sonrisa constante. Además, la atención fue rápida, algo que siempre se agradece cuando uno cena solo y no busca largas esperas.
El Tan-Tan Ramen venía con carne de cerdo triturada y un toque picante. Me trajeron la salsa aparte, detalle que permite ajustar la intensidad al gusto. En mi caso, el picante que probé era bastante suave, así que recomendaría a quienes disfruten de sabores más potentes pedir directamente un nivel 3 o 4. Y si eres amante del picante de verdad, ve sin miedo al nivel 5, que sirven en un pequeño tarrito aparte.
El caldo estaba muy bueno, sabroso y bien equilibrado, con ingredientes frescos y un aroma reconfortante. Sin embargo, noté que la temperatura del plato era algo templada; me hubiera gustado que llegara un poco más caliente, como suele ser habitual en un ramen tradicional. En cuanto a la carne de cerdo triturada, aunque el sabor era correcto, la textura me resultó algo monótona: los trocitos pequeños no aportaban ese contraste que uno busca al morder una pieza de proteína más sustanciosa. Quizás fue una elección personal poco acertada —la próxima vez probaré alguna versión con pollo o con trozos más grandes de carne.
En conjunto, Ramen Shifu cumple con nota: buena ubicación, atención excelente y un ambiente que transporta momentáneamente a Japón sin salir de Madrid. Aunque mi elección de plato no fue la más acertada y el ramen podría haber estado un punto más caliente, la experiencia fue positiva.
Volveré, sin duda, para probar otras opciones de la carta —bastante extensa y variada— y ajustar el nivel de picante a algo más de mi gusto. Un lugar recomendable tanto para quienes ya son amantes del ramen como para los que quieren adentrarse en este universo de caldos, fideos y sabores umami.