15/02/2026: Muy buenas vistas y estás cómodo en el sitio, pagas 6€ de entrada pero no ofrecen cafe ni nada caliente a partir de las 12h del mediodía, y con este frío se agradece algo calentito
14/02/2026: Con mis 215 años ya voy siendo mayor y el deterioro cognitivo se va notando: me fui a husmear por el acto que convocaban Sumar y otros partidos al CBBAA, hoy viernes 13 de febrero. Puntual a las 11:30, tras haber cogido a la desesperada un taxi en Atocha. Pero resulta que no era hoy, sino el sábado 21 en el mismo lugar.
Como quiera que soy Amigo del CBBAA desde su inauguración allá en 1880 (¡qué tiempos tan distintos!) me subí gratis a la terraza y decidí montar allí mi oficina portátil.
Con el día desapacible que hacía me senté en el interior del bar Azotea. Y al poco empecé a notar un calor raro, muy raro: ¡ajá! Estufas de infrarrojos por resistencia eléctrica en el encuentro de techo y paredes (de cristal, claro, por las vistas). ¡¡Creía que se habían prohibido por el despilfarro que suponen!! Al igual que las de llama de gas... Pero parece que no. Ministra, Presidente ¿a qué esperan?
Tras pedir uno con leche (¡3,5eur!) le pregunté al camarero si se podía apagar el trasto ese. ¡Y resulto que sí! Estaba de suerte. A lo mío, pues. La verdad es que el ambiente es muy tranquilo, las vistas, amplias hasta la lejanía, la música está elegida con intención y con bajo volumen...
Pedí otro café, esta vez americano (¡3eur!), y me pidieron que si podía cambiar de mesa por las comidas, "claro, faltaría más, pero ¿qué hora es ya?". En el cambio aprecié que los bancos corridos adosados a algunas paredes me dejaban muy bajo, que en el caso de una enanito como yo es un problema, así que volví a los sillones, mucho más cómodos.
Bueno estuve un par de horas allí. Había gusa así que pedí la carta esperando algún menú que, sino barato, fuera apetecible: no había. Y los precios del resto echaban pa'tras...
Pagué y me fui. Eso sí, llevándome unos cuantos azucarillos para mi suministradora de mermeladas (dado el precio de los cafés).
Tras placentero paseo en ese día ventoso, en El Brillante de Atocha (que no creo que necesite reseña) por el mismo precio que mis dos cafés en la Azotea, me hice un apaño de comida austera.
Supongo que los precios seguirán subiendo: la Comunidad de Madrid ha dividido por 20 la subvención al CBBAA y este tendrá que recomponer sus cuentas subiendo el canon de las distintas concesionarias privadas... incluida la Azotea...
Veremos
Con buen tiempo probaré a ver si me dejan instalar la oficina en las mesas del exterior...