De las mejores experiencias culinarias.
Arlen Villar (Based_ona_truestory)
.
10 Abril 2026
10,0
Notables los puerros asados con “luche” y salsa de callos de Bacalao.
Excelente maridaje y el mejor servicio de Miguel Angel
Andres Varas
.
08 Abril 2026
10,0
Lo más difícil; hoy, que el tiempo corre más que nunca es detenerlo. Parar el tiempo. Esto sucede en la Casa de Adolfo.
Estuvimos, en 2019, por primera vez, tres días después de casarnos. En pareja. Y por casualidad lo descubrimos, porque como los buenos tesoros, no se ve a simple vista. Pocos lugares en el mundo me han hecho sentir tan especial y tan bien.
Un menú de siete pasos con producto de la tierra, de caza, con una fusión de elementos, texturas y sabores poco vista y un ejecución perfecta.
Maridado y guiado por el sumiller, Miguel Ángel, con un acierto en todos los vinos. Un mimo y saber hacer poco común en los tiempos que corren.
Nos hemos acordado de Adolfo y su gente todos estos años.
Pues bien. Siete años después volvimos a Toledo. Esta vez con nuestros dos hijos. A ir,
Como buenos padres, a Puy du Fou. No reservamos de primeras y nos resistimos a ir a ver a nuestros amigos de Adolfo porque, con dos niños, a veces te resistes y porque, como dijo Sabina, al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver.
Pero en un acto de locura, pasando cerca, llamamos. Uno no quiere ir porque con un bebé de un año y otra de cuatro; por bien que se porten, hay ambientes en los que no quieres molestar.
Qué acierto haber marcado el teléfono. Antes de la una. Nos dijeron que si; que por supuesto. Javier, hijo de Adolfo, nos enseñó la bodega antes de comenzar. Una maravilla, bajo tierra, casi museística que la familia descubre cada poco porque van descubriendo nuevas vías, salas y pasillos. Cubierta de botellas casi más especiales. Lugar para catas realmente único.
Y luego pasamos a sala para descubrir que Miguel Ángel sigue vinificando las copas como nadie. Maridando perfecto y aconsejando plato a plato. Que Cecilia, Imma, Victor y el resto del personal se preocupan de que la experiencia sea única y de transmitir la perfecta ejecución de los platos de los compañeros de cocina. Que acompañan; sin sobrar, y que tienen un cariño y un mimo impresionante. Llamando a los niños por su nombre y tratándoles de tal manera que hasta el bebé les tiró un “mua” al irnos. Y la mayor abrazó a todo el mundo. Claro; le trajeron chocolates, una pasta fresca hecha por ellos con una salsa casera digna de la mejor osteria napoletana. Con decir que vaciaron el plato queda todo dicho. Yo no lo consigo en mi casa.
Nosotros; qué decir. Los aperitivos de cecina, bacalao y el caldo de romero con jengibre aún los tengo en el paladar. Los espárragos, La cigala en su jugo, el cochinillo, la torrija, todo. No sé elegir. Aunque sí diré que guarden espacio para el final. El trampantojo de manzana con yogur sigue presente en su propuesta. Y mejor no sacarlo. Marca una época.
El ambiente es tan cálido y correcto que los niños no se levantaron de la mesa en las casi tres horas y media que estuvimos en la casa. Y eso, es mucho decir.
Hablar de lujo es banal. Hablar de único es importante. Y Adolfo es único. Es de los de antes. Donde la excelencia es el requisito mínimo y el respeto por el servicio se respira. Valores que, lamentablemente, no se ven ya ni si quiera en restaurantes de ese rango. Por ponerles un ejemplo; al entrar, Miguel Ángel nos obsequió con una sonrisa y recordó dónde nos habíamos sentado siete años antes y los vinos que nos ofreció en aquel entonces y otros detalles. Eso no se paga con dinero. Eso es puro corazón y pasión.
Enhorabuena por el salto generacional; Javier. No es fácil y continuáis sorprendiendo a los que ya han venido y tratándonos de forma única. Cecilia; la maitre; es un simple y llano 10. Y el resto de compañeros de sala, le acompañan con armonía.
Para nosotros se ha convertido en nuestra casa y nuestra cocina en Toledo. Porque, una vez, puedes tener suerte, dos veces e ir a más ya es tesón.
Gracias. Gracias. Gracias a todo el equipo. Nos vemos a la próxima. Y no dejen de avisar cuando vengan a Reus.
Víctor Rubio Gómez
.
06 Abril 2026
10,0
Excelente restaurante. El mejor en Toledo. Servicio, ambiente y comida espectacular! Si no han venido, ni idea de lo que se están perdiendo!
Jose F. Santiago
.
30 Marzo 2026
10,0
Todo fue perfecto, pero sobre todo debemos destacar la hospitalidad, el servicio impecable y la increíble bodega.
Cecilia fue una anfitriona excepcional y el sumiller, muy profesional.
Sin duda, volveremos al restaurante la próxima vez que estemos en Toledo.
Maria Kokkoli
.
29 Marzo 2026
10,0
Todo espectacular. Vino increíble, comida de locos y atención espectacular!
Pamela Siguenza
.
26 Marzo 2026
10,0
Ayer tuvimos el enorme placer de conocer la bodega y después disfrutar del menú del restaurante. Cada plato fue una sorpresa agradable, realmente original y de calidad. El trato de todo el personal y su profesionalidad son inmejorables, te hacen sentir como en casa.
Ana Gomez
.
11 Marzo 2026
10,0
Fue una auténtica delicia culinaria con un diseño innovador y una fusión moderna, pero también una experiencia encantadora. Nos sorprendió mucho la excepcional experiencia gastronómica en Toledo, donde un suntuoso festín para el paladar y la degustación de los sabores tradicionales españoles fueron simplemente posibles. ¡Sin duda volveremos! Una cena memorable: llena de creatividad y dedicación, con un atractivo visual moderno y una rica experiencia culinaria tradicional española. Nos sorprendió poder disfrutar de una comida de calidad Michelin y un trato tan VIP en Toledo a un precio tan bajo. ¡Sin duda volveremos! Gracias.
Ming Chai
.
08 Marzo 2026
10,0
Excelente en todos los sentidos. Destacar la amabilidad de las personas que nos atendieron … muy cariñosos/as educados/as. La comida excelente y sobretodo original . Volvería siempre que vaya a Toledo. Ahhh ….la bodega excepcional
Angel G
.
11 Enero 2026
10,0
Increíble, sueño - como, arte - en - bien - experiencia gastronómica. Aldolfo no es solo una visita obligada en Toledo, es una razón para visitar Toledo. Maridajes exquisitos de comida y vino creados por un equipo pequeño, dedicado y excepcional. Nos transportaron, comenzando con la invitación a ver la bodega labertina del siglo IX en un edificio separado, a cuadras de distancia, bajo la bulliciosa multitud en las calles. Luego por una progresión de platos y vinos que fue declinando, equilibrada, bellas interpretaciones de lo mejor que ofrece España, desde las ricas anguilas de cristal hasta la piel delgada e imposiblemente crujiente del cochinillo. Empezamos con unas maravillosas ostras de un pequeño productor del Norte, cubiertas con caviar y unas gotas de zumo de lima. Un plato de puré de chirivías dulces fue lujosamente cubierto con trufas negras en el lado de la mesa por nuestra maravillosa servidora, Cecilia. El somolier Miguel Ángel hizo de cada vino una experiencia para los sentidos, no con explicaciones con palabras, sino con una presentación perfecta, y maridajes reflexivos y significativos. Haz una reserva y vete antes de que llegue su probable estrella Michelin y se haga imposible conseguir una reserva. Si estás en Toledo durante la noche, sin duda ir a cenar, que es mucho más tranquilo y fácil de reservar. Tan especial. ¡Gracias Adolfo!
SandJ
.
04 Enero 2026
10,0