Los mejores restaurantes en Gimenells i el Pla de la Font
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8,0
636 Opiniones |
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Malena
Gimenells i el Pla de la Font, 60-100€
08/03/2026: Experiencia absolutamente decepcionante y difícil de entender en un restaurante con estrella Michelin.
Al realizar la reserva nos indicaron que “intentarían hacernos un hueco”, dando a entender que el restaurante estaba completo. Sin embargo, al llegar nos encontramos con un local prácticamente vacío: solo había otra pareja además de nosotros. Algo que ya nos sorprendió desde el inicio.
Además, durante toda la cena había varias moscas dentro del local, algo bastante desconcertante en un establecimiento de este nivel y que contribuyó a generar una sensación de falta de cuidado general.
Acudimos con grandes expectativas y salimos con la sensación de haber vivido una de las peores experiencias gastronómicas que recordamos.
El menú degustación superó los 300€ para dos personas (incluyendo únicamente una botella de vino) y estuvo plagado de errores difíciles de justificar en un restaurante que presume de estrella Michelin.
La almendra con trufa, mandarina y azafrán fue directamente incomestible. Al comentarlo al camarero nos dijo que ya la habían probado y que se habían pasado con la almendra amarga. Resulta difícil entender cómo un plato que el propio personal reconoce que está mal se sigue sirviendo a los clientes.
La manualitat de papel de arroz de bacalao recordaba más al sabor de unos cereales de chocolate infantiles que a algo con coherencia gastronómica.
Las pissarras del Pallars se sirven sin cubiertos, obligando a comer con las manos. Esto podría ser parte de una experiencia informal si no fuera porque los alimentos estaban completamente aceitosos, dejándonos las manos pringadas y el mantel manchado.
El bombón de pera y el supuesto “mojito del Segrià” no tenían nada que ver con lo descrito en el menú. El mojito sabía claramente a anís y ninguno de los ingredientes anunciados aparecía realmente en el plato.
El cavalló de calçots llegó frío y con una textura poco agradable.
Lo único destacable fue la velouté de pollo de corral, aunque incluso este plato se sirvió en un cuenco visiblemente deteriorado, algo inadmisible en un restaurante de este nivel.
Al comentar que no consumíamos caracoles nos trajeron un plato alternativo de atún que llegó con escamas, porque el pescado ni siquiera estaba correctamente limpio.
El peix de la llotja al vapor, supuestamente lubina, sabía completamente a remolacha.
El cordero estaba seco y compuesto en gran parte por grasa, aproximadamente un 40%.
Llegó un punto de la cena en el que cada plato generaba más desconfianza que ilusión; sinceramente, ya no teníamos claro ni siquiera si queríamos probar lo siguiente que llegaba a la mesa.
La experiencia terminó definitivamente cuando en el primer postre encontramos un pelo dentro del propio bombón, en el interior de la elaboración. Al comunicarlo, nuevamente la única reacción fue una disculpa.
Lo más sorprendente llegó al final: pagamos más de 300€ por una cena desastrosa sin que nadie revisara la cuenta ni tuviera el más mínimo gesto comercial.
Como detalle final, la cuenta se presentó escrita a mano, algo todavía más desconcertante en un restaurante que presume de estrella Michelin.
Una estrella Michelin debería garantizar excelencia, técnica, higiene y cuidado extremo en cada detalle.
Lo vivido esta noche estuvo, lamentablemente, muy lejos de eso.
08/03/2026: Experiencia absolutamente decepcionante y difícil de entender en un restaurante con estrella Michelin.
Al realizar la reserva nos indicaron que “intentarían hacernos un hueco”, dando a entender que el restaurante estaba completo. Sin embargo, al llegar nos encontramos con un local prácticamente vacío, lo que ya nos generó cierta sorpresa desde el inicio.
Acudimos con grandes expectativas y salimos con la sensación de haber vivido una de las peores experiencias gastronómicas que recordamos. El menú degustación terminó superando los 300€ para dos personas (incluyendo únicamente una botella de vino) y estuvo plagado de errores difíciles de justificar en un establecimiento de este nivel.
La almendra con trufa, mandarina y azafrán fue directamente incomestible; de hecho, tuve que hacer un auténtico esfuerzo por no vomitar al probarla. Al comentárselo al camarero, su respuesta fue que ya la habían probado y que se habían pasado con la almendra amarga. Resulta difícil comprender que un plato que el propio personal reconoce que está mal se siga sirviendo a los clientes.
La “manualitat de paper d’arròs de bacallà” recordaba más al sabor de unos cereales de chocolate tipo crispis infantiles que a algo con coherencia gastronómica.
Las “pissarras del Pallars” se sirven sin cubiertos, obligando a comer con las manos. Esto podría formar parte de una experiencia informal si no fuera porque los alimentos estaban completamente aceitosos, dejándonos las manos pringadas y el mantel manchado de aceite.
El bombón de pera y el supuesto “mojito del Segrià” no tenían nada que ver con lo descrito en el menú. El mojito sabía claramente a anís y ninguno de los ingredientes anunciados aparecía realmente en el plato. El “cavalló de calçots” llegó frío y con una textura poco agradable.
Lo único destacable de la cena fue la velouté de pollo de corral, aunque incluso este plato se sirvió en un cuenco visiblemente deteriorado, algo absolutamente inadmisible en un restaurante de este nivel.
Al comentar que no consumíamos caracoles nos trajeron un plato alternativo de atún que llegó con escamas porque el pescado ni siquiera estaba correctamente limpio. Al indicárselo al camarero simplemente pidió disculpas y la situación quedó ahí.
El “peix de la llotja al vapor”, que supuestamente era lubina, sabía completamente a remolacha. El cordero estaba seco y compuesto en gran parte por grasa, aproximadamente un 40%.
Llegó un punto en la cena en el que cada plato que nos traían generaba más desconfianza que ilusión; sinceramente, ya no teníamos claro ni siquiera si queríamos probar lo siguiente que llegaba a la mesa.
La experiencia terminó definitivamente cuando en el primer postre encontramos un pelo dentro del propio bombón, es decir, en el interior de la elaboración. Al comunicarlo, la reacción volvió a ser únicamente una disculpa, sin ninguna otra solución o gesto.
Lo más sorprendente llegó al final: después de todos estos incidentes, pagamos más de 300€ por una cena desastrosa sin que nadie se dignara a revisar la cuenta o tener algún gesto comercial.
Como detalle final, la cuenta nos la presentaron escrita a mano, algo todavía más desconcertante en un restaurante que presume de estrella Michelin.
Una estrella Michelin debería garantizar excelencia, técnica y cuidado extremo en cada detalle. Lo vivido esta noche estuvo, lamentablemente, muy lejos de eso.
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7,6
524 Opiniones |
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Restaurant Piscines De Gimenells
Gimenells i el Pla de la Font
23/02/2026: Me encantó, tanto la comida como el ambiente, buen servicio y precios accesibles.. Recomiendo el bacalao a quien le guste el pescado, estaba riquísimo y fresco..
27/01/2026: Servicio fantástico. El personal fue muy paciente con nosotros, que teníamos dificultades para hablar español, y nos ayudaron a explicar todos los platos. Comimos aquí dos veces durante nuestra estancia en la ciudad: cena y almuerzo. En ambas ocasiones, la comida estuvo deliciosa y a buen precio para las porciones. El vino y la cerveza también estaban a precios muy razonables. ¡Muy recomendable!
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No califica |
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La Cafetería Del Estanco
Gimenells i el Pla de la Font
05/09/2025: Comida abundante, casera y rica. Amabilidad del personal y un sitio muy agradable para estar. Repetiremos. Hemos ido por trabajo y podíamos hablar.
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