Fuimos a Zero Nove Cinque un grupo poco sencillo de gestionar (6 adultos y 3 bebés) y, precisamente por eso, la experiencia tiene aún más valor. Desde que entramos, la sensación fue clara: aquí hay una manera de hacer las cosas con cuidado y con intención.
La atención del camarero marcó la diferencia desde el primer momento. No se limitó a tomar nota; estuvo pendiente de nosotros durante toda la comida, con una actitud cercana, natural y resolutiva. Supo adaptarse al ritmo de la mesa, a las pausas inevitables cuando hay niños, y a pequeños imprevistos, siempre con una sonrisa y sin generar presión. Esa sensación de estar bien atendidos, sin agobios, es difícil de encontrar y todos en la mesa la comentamos. No fue solo una percepción individual: los seis comensales coincidimos en que el trato fue excelente.
El local acompaña esa misma línea. Se percibe limpio, ordenado y tranquilo, algo especialmente relevante en el centro de Barcelona. Pudimos hablar con normalidad, disfrutar del momento y comer sin prisas. Además, el hecho de que dispongan de cambiador para bebés no es un detalle menor: demuestra una atención real a las necesidades de quienes van en familia, no solo una declaración de intenciones.
En cuanto a la comida, decidimos compartir bastante variedad, lo que permite una valoración más completa. Probamos arancini (clásico y de pistacho), patatas bravas, lasaña boloñesa, tagliatelle profumo, pizza burrata, pizza vegetariana y cannoli siciliano, además de bebidas. La conclusión fue unánime: todo estaba bueno, sin excepciones. No hubo un plato que desentonara. La pasta estaba en su punto, las pizzas bien equilibradas, los fritos sin exceso de aceite y los postres cerraban la comida con coherencia. Se nota una cocina que no busca impresionar con artificios, sino hacer bien lo que propone.
Otro aspecto que nos llamó la atención es la historia del local que explican en la carta. No es un simple añadido decorativo: transmite la ilusión de los propietarios por sacar adelante el proyecto, por construir algo propio y por cuidar cada detalle. Esa implicación se percibe luego en el servicio, en el ambiente y en la comida. No es un sitio impersonal; tiene identidad.
También es destacable la relación calidad-precio, especialmente teniendo en cuenta la variedad de platos que pedimos y el contexto de la ciudad. Salimos con la sensación de haber comido bien, de haber estado a gusto y de que el precio era coherente con todo lo recibido.
Más allá de los elementos objetivos, lo que realmente define la experiencia es la sensación global al salir. En este caso fue muy clara: los seis adultos nos fuimos con una impresión muy positiva, comentando lo bien que habíamos estado y lo cómodo que había resultado todo, incluso con niños pequeños. Es el tipo de sitio que no solo recomiendas, sino al que sabes que vas a volver.
Oscar M.T.
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03 Abril 2026
10,0
¡Qué descubrimiento! Platos sencillos con un sabor exquisito. Pidas lo que pidas (pizza o pasta), no te decepcionará. Cualquier abuela italiana estaría orgullosa. Cinco estrellas, ¡bien merecidas!
Antonio Fernandes
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31 Marzo 2026
10,0
Buena atención, muy amable y servicial. La pizza es de masa fina, crujiente por los bordes, muy buena. Escalope de pollo muy tierno. La ensalada con pollo. La pechuga de pollo estaba recién hecha, calentita, se agradece. Quizá le faltaría un poco más de verde.
El café con leche muy bueno, sabor intenso
La Reseñas
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30 Marzo 2026
8,0
Autèntica comida italiana! La pasta era fresca hecha por ellos. Muy buena atención y muy buen ambiente, muy íntimo.
Albert Rizo Rey
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26 Marzo 2026
10,0
Un restaurante italiano discreto, escondido entre las calles de Barcelona.
Comí mi plato favorito, los espaguetis all'amatriciana; estaban tan buenos como en Roma 🙂
Radosław P
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23 Marzo 2026
10,0
Maravilloso. He venido varias veces. ¡Excelentes bebidas a un precio estupendo!
Jason Cleveland
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16 Marzo 2026
10,0
Llegamos aquí por casualidad, nos "perdimos" por las calles. ¡La comida está deliciosa!
Catalin Beldica
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16 Marzo 2026
10,0
¡Muy recomendable! Fui con mi familia una noche y nos gustó tanto que reservamos para la noche siguiente. Los platos son abundantes y de cocina tradicional italiana, con excelentes opciones vegetarianas y veganas. El servicio y la hospitalidad te hacen sentir como en casa.
Mathilde Coda
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14 Marzo 2026
10,0
Buena atención, muy amable y servicial. La pizza es de masa fina, crujiente por los bordes, muy buena. Escalope de pollo muy tierno. La ensalada con pollo. La pechuga de pollo estaba recién hecha, calentita, se agradece. Quizá le faltaría un poco más de verde.
El café con leche muy bueno, sabor intenso
Marta
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23 Febrero 2026
8,0
Conocí la antigua Barcelona y su sabor especial. Me encantó este restaurante porque se escapa del boom de diseño y tapas y nos ofrece una cocina italiana auténtica mantieniendo un sello diferente con un precio asequible. Un remanso de paz bajo los árboles lejos del turismo de masas. Un placer. Lo recomiendo sin dudas
Nieves Sanz
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12 Octubre 2025
10,0