Ubicado en el Barrio de Gràcia, Saona Travessera se encuentra en uno de los distritos más elegantes de Barcelona donde destacan sus bulevares y sus calles peatonales del siglo XIX.
Antes era una auténtica fanática de los restaurantes Saona y solíamos ir siempre para celebrar cenas de Navidad con amigas o cualquier reencuentro especial. Los locales son preciosos, con una decoración súper cuidada y bonita que crea un ambiente ideal. Además, el menú siempre ha tenido un precio muy competitivo y estaba muy rico. Sin embargo, hace tiempo que no voy porque han cogido fama de que la comida ya no se prepara en los propios locales, y eso me genera dudas. Es una lástima, porque era mi sitio de referencia para cualquier ocasión
Muy bueno todo por el precio. Camareros muy amables. En nuestro caso nos ha tocado al lado de la puerta y pasaba un poco de aire frio pero por lo demas genial.
Fuimos un grupo de 20 personas y tuvimos un menú muy rico y completo. Es un local super bonito y con mucha atención al detalle. Recomiendo mucho el secreto ibérico🥰 Nos atendieron Joana y Ana y fueron muy simpáticas.
El local muy bonito y la comida ha sido notable y abundante, no te quedas con hambre. Sin embargo el servicio pésimo.
Eramos un grupo de 20 personas y pedimos el Menú de Grupo con barra libre de bebidas un sábado por la noche. Nada más llegar tuvimos que esperar 15 minutos para que nos dieran mesa (habiendo reservado y estando a la hora), después la camarera que nos atendió nos explicó como teníamos que pedir. Esta trabajadora nos dijo que ya teníamos que pedir que sinó no le daba tiempo a sacar la comida y no se que mil historias que nos contó que no venían a cuento, además que aún faltaba gente por venir. A medida que pasaba la noche esta persona más que atendernos parecía estar de colegeo con nosotros incluso soltaba algun comentario fuera de lugar a alguno de los del grupo. Otro tema fue el de la barra libre de bebidas que parecia que tenías que suplicar para que te trajeran bebida. En general la atención fue incómoda, poco profesional, desorganizada y a veces surrealista. Y para el colmo nos pidió que dejáramos una reseña buena a nombre de Ana y Joana...
Sinceramente jamás había recibido una atención tan mala.