Ubicado en el mismo corazón de nuestra querida Valencia, la majestuosa Plaza de la Virgen, donde acompañar unas vistas privilegiadas a la Catedral y al Micalet con una propuesta gastronómica de intenso acento mediterráneo.
Lo encontramos por casualidad, un restaurante con menú diferente que se sale de lo típico. Todo muy bueno, por poner alguna pega... al brownie del postre le falta acompañarlo con un poco de helado, me resultó un pelín empalagoso . Ah y cobran el pan. Recomendable
Comimos el menú de mediodía, estaba rico y muy buena relación calidad precio. Danielle nos atendió maravillosamente. El resto del personal también muy simpático y agradable
Quiero destacar la excelente atención de Alejandra. Desde el primer momento fue amable y atenta, siempre con una sonrisa y pendiente de cada detalle, nos sentimos muy cómodos y su trato cordial marcó la diferencia en nuestra experiencia