Ubicado en el Paseo Tierra de Melide, con un acogedora decoración basada en la personalidad y calidez de las alfombras donde los tonos tierra son un descarado guiño a su propio enclave, donde los edificios modernos y las grandes avenidas campan a sus anchas.
Hemos hecho una comida familiar con todo tipo de facilidades por parte del local. Éramos casi 20 personas y lo han resuelto bastante bien. La comida buena, igual que las cantidades. El precio contando todo es razonable
El menú estaba bien pero han tardado muchísimo en traer el segundo vino, casi ha llegado cuando hemos acabado de comer, y porque hemos insistido varias veces en que lo trajeran. Y una pena que no hayan cogido tickets edenred cuando se supone que en ese restaurante sí que se puede pagar con ellos. Y mira que lo hemos intentado con 2 tarjetas. Mala la atención de los camareros
En general todo bien. Elegimos el menú degustación por 25€ por persona (bebida no incluida pero no son nada caras) y está bien. Los 5 entrantes son: un ceviche de gambas y pulpo (como un salpicón de marisco), una croqueta de pato, un taco de atún con guacamole y cebolla frita, una regañá enorme con ensaladilla rusa con anchoa y una ensaimada rellena de sobrasada y miel (estaba súper rica pero creo que nos timaron porque el menú degustación incluye todo eso por persona..y solo pusieron una ensaimada haciendo pedido 2 menús..no nos cuadra mucho porque le preguntamos y dijeron es que es para compartir..pero entonces si solo va 1 persona qué les sirven ¿media ensaimada? Creo que o se les olvidó o calcularon mal y no tendrían suficientes..)
Para el principal te dan opción de elegir entre varios..yo tenía dudas entre 4 y el camarero directamente dijo “de esto y esto no hay”..por eso creo que igual no calculan bien y en pleno sábado se quedan sin productos..
Nos pedimos el solomillo de pollo que estaba seco y frío cuando llegó a la mesa y el costillar que pagamos 4€ más por él y bueno, es grande y viene con boniato pero sin más, está un poco soso.
De postre traen 2 vasitos de chupito de yogur con frutos rojos y otra fruta de la pasión y el otro de banoffe y un trocito de brownie con lacasitos (todo eso por persona)
Valoración general positiva porque no es caro y el sitio es bonito pero sí que me parece raro que un restaurante se quede sin varios platos en la carta que no tenían nada que ver los unos con los otros..