Su terraza cubierta de madera es un pedazo de Mediterráneo esta plaza peatonal de la capital madrileña, donde disfrutar de una refrescante comida o de un desayuno sin prisas.
Muy buena atencion de todo el personal. Si bien habiamos pedido una mesa al lado de la ventana y nos habian confirmado que todo OK. Al llegar no estaba y nos querian ubicar en otro lado, entonces le comentamos la situacion y lo hicieron en el momento sin problema.
Comida muy rica y rapido servicio que es clave. Volveria sin dudas.
Hemos cenado estupendamente, la atención por parte de la camarera Noemí fue genial, muy amable y educada. La comida riquísima y el servicio rápido.
100% recomendable, Saona Condesa de Venadito !!