Nuestro primer restaurante en la ciudad condal se ubica en pleno Eixample, rodeado del espíritu de Gaudí y salpicado por un ambiente marcadamente cosmopolita.
Nos pusieron en la mesa de la entrada alargada .La puerta se quedaba abierta continuamente porque no cierra bien y la calefacción no llega, y evidentemente hacía frío.Al comentarlo, no nos ofrecieron cambiar de mesa … la comida buena pero fría …El servicio muy amable al traer los platos .Esperaba más de la comida, la verdad .el sitio es agradable y bien situado .
Nos encantó. Comida variada y muy bien presentada y muy buena. Tiene menú los Domingos también y está muy bien. El personal muy amable y rápido sin ser agobiante su rapidez. Muy buena opción para comer bien, rápido y a muy buen precio. El local decorado con muy buen gusto , con aire acondicionado y ventiladores muy chic sin “helarte”( hay restaurantes que agradecerias una chaqetita 🥶temperatura ideal!