11/01/2026: Madrid vive un momento gastronómico muy interesante, pero no siempre es fácil encontrar restaurantes con alma propia. Bascoat la tiene, y se percibe desde el primer momento. Nagore y Rodri han construido un restaurante donde mandan el producto, el fuego bien entendido y una cocina vasco-navarra personal, reconocible y muy bien ejecutada. Todo fluye con naturalidad, desde la cocina hasta una sala que transmite oficio, calma y cercanía.
Mi última visita confirmó que Bascoat es uno de los restaurantes más recomendables de Madrid. Aquí no hay artificios ni gestos innecesarios: hay trabajo serio, regularidad y una propuesta coherente de principio a fin. La bodega es otro de sus grandes atractivos, con más de 500 referencias muy bien seleccionadas, y un servicio de vino atento, preciso y bien dirigido.
El menú fue un disfrute constante y bien construido. Desde unas sencillas y acertadas aceitunas aliñadas en vermut y naranja, perfectas para abrir boca, hasta platos llenos de intención como la Gilda 2.0, la delicada tartaleta de kiskilla o la tortillita de chorizo, líquida y muy bien equilibrada. En los principales, el nivel se mantiene alto, con pescados tratados con respeto absoluto al producto, especialmente el rodaballo a la parrilla, con piel crujiente, carne jugosa y un punto impecable.
Más allá de los platos concretos, Bascoat convence por su coherencia. Cada pase tiene sentido dentro del conjunto, no hay altibajos y se percibe una idea clara de cocina, reconocible y honesta. El trabajo de sala acompaña con solvencia, y detalles como el despiece en mesa o el trato cercano sin exceso refuerzan la experiencia.
El final dulce está bien medido y cumple su función sin empalagar, cerrando la comida con equilibrio. Bascoat es uno de esos restaurantes a los que siempre apetece volver, porque se come bien, se está cómodo y se nota que hay un proyecto sólido detrás. Un restaurante para recomendar con criterio, volver con ganas y seguir de cerca su evolución.
03/01/2026: La comida deliciosa. Pedimos platos de la carta y no el menú degustacion. Me pareció una tomadura de pelo que un plato de carta solo llevara un ravioli como si se tratara de una degustacion. Indignante!!