Passadís d’en Pep es uno de esos lugares que demuestran que la verdadera grandeza no necesita ni cartel en la puerta. Escondido en pleno centro histórico de Barcelona, en una zona turística, este restaurante sigue siendo un templo al que acuden locales fieles desde hace años.
Aquí todo gira alrededor del producto. Marisco y pescado excepcional, fresco, de temporada y tratado con un respeto absoluto. Como bien dice Joan, en cada plato rara vez hay más de tres ingredientes, y esa sencillez es precisamente lo que hace que todo brille. No hay carta: los camareros cantan los platos, te explican qué ha llegado ese día y adaptan las preparaciones a tus gustos, haciendo que la experiencia sea cercana y personalizada.
Bajo la dirección de Joan el legado del fundador se mantiene vivo con coherencia, pasión y autenticidad. Joan lo explica todo con entusiasmo y detalle, lo hace fácil y cercano, y transmite el amor por una cocina honesta y sin artificios.
El espacio conserva su esencia clásica: obras de arte diversas colgadas en paredes coloridas, techos altos, arcos de piedra y mesas redondas que invitan a compartir y a alargar la sobremesa. Todo suma a una experiencia que se siente auténtica y atemporal.
Se come muy, muy bien, con una relación calidad-precio más que honesta teniendo en cuenta la altísima calidad del producto. Además, cuentan con una buena carta de vinos y una bodega bien seleccionada.
Passadís d’en Pep es tradición, producto y verdad. Un lugar que sigue siendo imprescindible en la ciudad y al que voy a volver muchas veces seguro.
Patricia Amor
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22 Enero 2026
10,0
La mejor experiencia gastronómica
Placid Jover
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30 Diciembre 2025
10,0
Cocina tradicional de producto TOP, de los mejores restaurantes de Barcelona. Trato espectacular de parte de todo el personal
Aleix Grau
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28 Diciembre 2025
10,0
Excelente materia prima, servicio muy atento y profesional, ambiente íntimo y agradable. En general una experiencia que merece la pena.
Nick
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21 Diciembre 2025
10,0
Espectacular no solo en la calidad de sus productos, sino también en el trato . Tanto los camareros como el encargado son un encanto .
Para repetir sin duda.
ramoni1975
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13 Diciembre 2025
10,0
Comida de buena calidad pero me parece cara.
Andrew Choi
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05 Diciembre 2025
8,0
calidad de la comida SUPERIOR, pero quizá iba con las expectativas demasiado altas.
Poca gente en el local y la "ilusión" de que no tenían carta y te dejaban la botella de cava nada más sentarse se ha...
Víctor Martínez
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11 Noviembre 2025
8,0
Mariscos frescos y de alta calidad, cocinados a la perfección para realzar sus sabores naturales. Servicio impecable. Nos recomendaron platos y vinos excelentes. Muchísimas gracias por esta magnífica experiencia; esperamos volver pronto.
Mike Shang
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04 Noviembre 2025
10,0
Passadís del Pep no es simplemente un restaurante: es un santuario del sabor, una celebración de la hospitalidad y una oda al arte culinario. Cada plato que llega a la mesa es una invitación a viajar por los sentidos, a dejarse llevar por una bendita locura que ata el paladar con nudos invisibles de placer y memoria.
Desde el primer bocado, uno sabe que volverá. No por costumbre, sino por necesidad. Porque lo que se vive aquí no se olvida: se queda grabado en el cuerpo y en el alma. El restaurante cumple con la más alta norma de hospitalidad: hacer que el cliente se sienta más en casa que en su propia casa. Aquí, nadie es extraño. Cada rincón refleja una parte de nosotros, y cada detalle está pensado para que el comensal se reconozca en la experiencia.
El chef, verdadero alquimista de los sabores, entiende que la belleza de sus creaciones reside en su fugacidad. Su cocina es un bioma de ideas, una síntesis de naturaleza y técnica, donde cada plato es un ecosistema efímero que se disuelve en el tiempo pero permanece en el recuerdo.
Durante la velada, se ingieren ingredientes que van más allá de lo cotidiano: grasas, sales, azúcares, proteínas, hongos, plantas, animales… incluso, en ocasiones, ecosistemas enteros. Pero aquí no se viene a comer. Se viene a degustar, a saborear, a contemplar. Cada bocado merece conciencia plena. Este menú es demasiado valioso para ser devorado sin atención.
El entorno acompaña: una isla de arcos que nos recuerda que lo que ocurre dentro es fugaz, pero lo que ocurre fuera —en la tierra, el agua y el aire— es eterno. Passadís del Pep nos conecta con esa eternidad a través del gusto.
El menú está diseñado para sorprender, para saciar más allá de lo esperado. Porque a un restaurante se va a descubrir lo extraordinario, lo que no se cocina en casa, lo que solo un chef con imaginación desbordante puede crear.
Aquí, la lengua —sin huesos— aplasta con deleite el paladar más exigente. La cocina es compleja en su mente, pero sencilla en su intención: provocar placer. La sabiduría gastronómica se une a los pequeños detalles que hacen que cada plato sea una experiencia completa. Modernidad y clasicismo se dan la mano en una danza de sabores que evocan la cocina lenta de la abuela, pero con la sofisticación de la alta cocina.
Incluso el arte en las paredes acompaña la experiencia: cuadros en tonos azul, blanco y marrón que crean atmósferas distintas, invitando a ver más allá de lo evidente.
Passadís del Pep es un venero gustativo, una representación de todos los que han pasado por sus mesas antes que tú. Elegirlo es un acierto. Y volver, una necesidad. Porque, como bien se dice, la única manera de gozar el aparato digestivo con los pantalones puestos… es comiendo. Para el resto, ya sabemos lo que hay que hacer.
J. Guillermo Nicolás García
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03 Noviembre 2025
10,0
Mi décima vez en los últimos 20 años que visito Pasadis del Pep. Esta vez con un grupo más numeroso de colegas, eligiendo el menú de seis platos (principalmente) de mariscos. El lugar esencialmente no ha cambiado - tal vez incluso un poco de aderezo. Amigables, flexibles y exitosos en su misión de darnos un buen rato, optamos por dejar que las cosas se desarrollaran - definieron el menú (que se estaba desviando del menú anunciado debido a las necesidades dietéticas de los miembros del grupo) , seleccionaron el vino y pudimos relajarnos comer y hablar. ¿Qué más se puede desear? Los precios son más altos, pero es un lugar agradable con un gran Servicio y comida deliciosa, simple y virgen. ¡Espero mi undécima vez!
Alex K
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28 Septiembre 2025
8,0