Experiencia visual y alimenticia . Inspirado en el mismísimo Guggenheim pero teniendo en cuenta una característica , el sabor es el
Sabor . Sin mentiras o sin cambios. Tremendo el begihaundi y el txangurro. Allí ellos juegan a diferenciarse y empezar en lo más alto . Rodaballo y bacalao son platos más tradicionales , si es que algo hay de tradicional aquí . Muy recomendable y perfecto para ir a tomar cocktails antes o después en la Mula de Moscú . Repetiremos .
Sergio Martínez Llunell
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25 Enero 2026
10,0
Las fotos
Para los demás
Aquí no pierdas el tiempo comer disfrutar . Es buena esperanza
Jordi P p
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28 Diciembre 2025
10,0
Excelente servicio, mejor comida, trabajadores profesionales!
Roberto Gorostieta
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28 Diciembre 2025
10,0
Nerua es una experiencia gastronómica que merece consideración si visitas el Guggenheim, aunque con ciertas matizaciones. El concepto culinario de Joséan Alija se fundamenta en una interpretación contemporánea de la cocina vasca, con un énfasis notable en el producto local y de temporada que se aprecia en cada elaboración. El menú degustación suele incluir entre ocho y diez pases que reflejan su filosofía minimalista, donde platos como el bonito con chalota encurtida o la lubina con verduras de proximidad demuestran un respeto por la materia prima y técnicas de cocción precisas. Sin embargo, la propuesta puede resultar demasiado discreta para quienes buscan sabores más contundentes o una presentación más audaz.
En cuanto a la experiencia sensorial, el ambiente dentro del museo es elegante pero algo impersonal, con una estética minimalista que puede sentirse fría. El servicio es profesional y bien informado, aunque el ritmo puede alargarse excesivamente, especialmente en comidas completas que fácilmente superan las dos horas y media. La selección de maridaje está bien curada, con vinos vascos que complementan adecuadamente los platos, pero el coste adicional es considerable.
Desde un punto de vista práctico, es imprescindible reservar con al menos tres o cuatro semanas de antelación, especialmente para fines de semana. El presupuesto ronda los 100-120 euros por persona sin maridaje, alcanzando fácilmente los 150-180 con bebidas. Si planeas visitar el museo antes o después, coordina bien los horarios: el restaurante abre para comidas de miércoles a domingo, con servicio desde las 13:30. Para quienes buscan algo más informal cercano, el Bistró Guggenheim en la misma planta ofrece una alternativa más accesible.
Laia Campos
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23 Diciembre 2025
6,0
Tuvimos la Mesa de la Cocina y pasamos una velada maravillosa.
Toda la comida era local y simplemente lo pasamos genial.
Emm
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20 Diciembre 2025
10,0
Un elegante restaurante centrado en ingredientes vascos de temporada. Los sabores son limpios, refinados y cuidadosamente presentados.
Harper C
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17 Diciembre 2025
10,0
Lujo tranquilo y relajante, estuvimos allí durante un almuerzo de noviembre muy tranquilo, y realmente fue un santuario.
mari dyha
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27 Noviembre 2025
8,0
Todo está excelente, aunque el precio no lo sea. Lugar tranquilo, limpio, obligatorio reservar. Elaboran los platos en una cocina que se ve desde fuera. Ya he repetido y nunca defrauda
Iñaki Intxausti
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23 Noviembre 2025
10,0
Hay cocinas que no necesitan gritar para dejar huella. La de Nerua pertenece a esa estirpe. Es una cocina que piensa, que siente y que comunica desde la serenidad. Josean y su equipo llevan más de dos décadas defendiendo una manera de entender la gastronomía que hoy es casi tendencia mundial, pero que ellos practican desde mucho antes, con una naturalidad desarmante.
Cada plato parece construido desde una búsqueda de la pureza. No hay artificio ni alarde técnico, aunque la técnica está ahí, impecable, puesta al servicio del sabor. Es una cocina que entiende que la sencillez no es el punto de partida, sino la meta. Platos donde las salsas, los fondos y las reducciones tan del norte, tan nuestras, se tratan con una sensibilidad que conmueve.
El menú se desarrolla con ritmo, con emoción y con picos. Y eso es lo bonito. Porque donde hay riesgo, hay vida, y donde hay vida, hay verdad. No todo busca la perfección constante, sino la emoción sincera. La sala, bajo el cuidado de Txerre, mantiene esa misma filosofía: cercana, profesional y profundamente humana. Aquí la hospitalidad se siente, no se representa.
Nerua es un restaurante que respira madurez y verdad. Un lugar que no busca impresionar, sino emocionar desde lo esencial. Hay oficio, conocimiento y alma. Y sigue siendo, más de veinte años después, un restaurante de rabiosa actualidad.
Carlos Manzano Alonso
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02 Noviembre 2025
10,0
Fuimos a Nerua por mi cumpleaños.
El restaurante estuvo a la altura de mis expectativas: un local minimalista con un diseño elegante, en sintonía con el Guggenheim.
Una experiencia maravillosa, especialmente para mi cumpleaños.
La comida estuvo excelente y el servicio impecable.
Gracias.
Anita
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12 Octubre 2025
10,0