La comida estaba muy rica y, estoy segura que, el nuevo responsable va a llevar al Mirador de nuevo a la Estrella de la Guia Michelin. Mucho animo!! Con esa comida y esas vistas, seguro que sale todo bien...
María Recio Naranjo
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20 Diciembre 2025
10,0
Es difícil encontrar un lugar para comer con mejores vistas. Al margen de disfrutar de esas vistas excepcionales hemos disfrutado mucho de la comida, muy amablemente servida por Moha. Sin duda volveremos.
Buzo Jesus
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14 Diciembre 2025
10,0
Excelencia en experiencia gastronómica de primera calidad un sueño de sitio
MAX MONGE
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09 Diciembre 2025
10,0
La comida es increíble, sabores únicos e ideas diferentes. La mejor vista de todo San Sebastián, con gran atención personalizada ! Muy recomendado.
Martin Parodi
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16 Noviembre 2025
10,0
Muy bueno el menú, nos encantó, y los camareros muy simpáticos, atentos y agradables.
Bauti Alvarez Pueyo
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20 Octubre 2025
10,0
No comimos allí porque estaba cerrado cuando fuimos, pero las vistas son maravillosas
Leopoldo
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14 Octubre 2025
10,0
Experiencia única de sabor, servicio y ambiente además de una de las mejores vistas de la ciudad !!! Fantástico
Israel Seckerman
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10 Octubre 2025
10,0
Una cena inolvidable: He comido en muchos restaurantes de nivel en distintas partes del mundo, pero lo que viví en el Mirador de Ulía ha sido algo especial, una de las mejores experiencias gastronómicas de mi vida.
Para empezar, que sitio! El restaurante es muy elegante pero con un lujo sutíl y minimalista. Desde que entramos se nota la calidad en cada detalle, desde la decoración hasta la iluminación, pero lo mejor son las vistas sobre la ciudad de San Sebastián y la playa de la Zurriola.
El menú degustación fue una sorpresa tras otra. Desde los panes caseros con mantequilla de espinaca (¡deliciosos!) hasta los aperitivos llenos de creatividad como la “gilda” reinventada o el tomate de temporada en texturas, todo estaba lleno de detalles que emocionan.
Los platos principales fueron un viaje de sabores: el bogavante con su coral, el bonito con pimientos en dos servicios, el bacalao ahumado con beurre blanc y su piel crujiente, y el taco de res braseado que fue un cierre perfecto. Cada bocado estaba pensado y equilibrado.
Los postres me parecieron el broche ideal: refrescantes, dulces pero nada pesados, y con combinaciones sorprendentes. El maridaje de vinos fué generoso para el precio y acompañó de maravilla al menú degustación. El servicio fue super profesional pero cercano, amable y muy atento.
Salir de allí fue sentir que uno acaba de vivir algo único. Recomiendo este lugar a cualquiera que ame la buena mesa: merece cada minuto y cada plato.
Daniel P
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09 Septiembre 2025
10,0
Excelente experiencia. El mirador tiene unas vistas maravillosas. Tomamos el menú degustación con platos que tienen sabores y texturas muy creativos y elaborados. Echamos de menos un poco más de equilibrio en el tipo de comida, la mayoría son presentaciones que incluyen pescado o marisco. En nuestra opinión sería mejor que fuesen mitad y la otra mitad carne. El servicio muy atento a cualquier deseo o necesidad que se tenga.
Niki N.
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29 Agosto 2025
10,0
¡Está bien! Había muchas partes buenas y promedio en esta comida. Lo bueno - ambientación espectacular, algunos platos muy sabrosos especialmente el filete, vino maridado con este plato fue la mejor Abadia Retuerta cuvée palomar , llamativa presentación artera de los platos.
Lo malo - 115 € para el maridaje de vinos con un vertido muy pequeño x 6 vinos. Pagabas casi 20€ por menos de media copa de vino, y el vino se agotaba entre platos con frecuencia copas vacías. El restaurante estaba muerto, sólo unas pocas mesas en un viernes por la noche entre las 20: 30 - 11 : 30 , pero el sumiller no se acercó a nuestra mesa en ningún momento para hacer ningún esfuerzo por discutir los vinos con nosotros, lo dejó todo en manos del camarero con conocimientos superficiales, pensando que esto era pobre. Utilizó la misma copa de champán para 3 / 6 vinos. Algunos vasos sucios. El personal derramó salsa sobre la mesa mientras la limpiaban y no se les ocurrió limpiarla. Sirvió pan y aceites en el medio de la mesa sin platos. El pan sin gluten venía en una bolsa de plástico como un rollo de avión, esto fue absolutamente extraño. El ambiente era muy pobre. Luces brillantes y música de spa. Muy tranquilo y sin vibraciones. No emitió experiencia Michelin en absoluto. El escenario era la mejor parte. Yo no saldría de la ciudad y gastaría 130€ en comida + 115€ en vino (además nos echan agua sin parar luego nos cobran por 8 botellas) cuando hay tan buena comida en San Sebastián