Aceptar Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios, mostrar publicidad y recoger información estadística. Al continuar con la navegación entendemos que lo acepta.

Maralba en Almansa

9,6

Basado en 792 opiniones encontradas en 10 webs


9.8
9.1
9.2
9.6

tendencia

1
De 52
en Almansa
1
De 15
Otras cocinas españolas en Almansa

Puntuación y opiniones

Hacia muuucho  tiempo que era un viaje pendiente.Por fin se alinearon los astros y fuimos  a Maralba ya con 2 estrellas  Michelin. No entraré en muchos detalles de local, acogida etc.. porque estos son de 3 estrellas Michelin. Me voy a ceñir a lo  comido y bebido sin olvidar la atención de Cristina ( olé y olé) en sala y luego la oportunidad de comentar con Fran. y que tambien son de 3 estrellas Michelin..por cierto... Tienen 3 menus y nos decidimos por el llamado “Festival” previo consejo de Oscar3445 que conoce bien el  local. 5 palabras… Im-pre-sio-nan-te Paso a contar.. salimos a las 18.00 mas que maravillados.. Aperitivos de Bienvenida: Ravioli de remolacha y pisto manchego Almuerzo manchego Espinacas con teja helada de corazón de atun Las verduras de otoño:  ( sublimes… me recordaba Nerua.. un 10 en tratamiento de verduras) Caldo de cocido,  bombon de verduras y peloticas de relleno y col Corte de  manitas del cocido con hueva de mújol y caldo de cocido, mújol y yema Velouté de  verduras con caldo de  otoño, pencas y caldo de cocido La perdiz: Bombon de perdiz en escabeche Perdiz en escabeche con ortiguilla y consomé de perdiz Gamba Blanca: Bombon de gamba blanca almendras y aceite de ajo Gamba blanca,  codium, emulsion de gamba, kimchi y tomatillo de árbol Cordero Manchego: Snack de cabeza asada Ventresca, rechiguela, seso, con velo de leche de oveja y caldo de cordero Pescado de playa con membrillo: Higado de rape con membrillo y pil pil de sus cabaezas Rape en fricando El  pato: Muslo brasa, ravioli de champiñón seco con tupinanbo,  consomé  de pato  y setas Pato  asado, tupinambo a la brasa bearnesa de estragon y foie gras “que te la den con queso”: *  Bombon de queso manchego al romero Buñuelo de MOntagnolo Queso de cabra en ceniza Queso de vaca con mantequilla tostada y vino tinto Postres: Postre peras al vino  tinto Granizado de vermut y sorbete de canela Postre suspiro manchego   Vinos: Casa Ritas, Macerado naranja, Fino Electrico, Can Sumoi, Wallaby, Tempus Vivendi, Camino el Angel, Marques de Polet palo cortado, fondillón Robert Brotons. Ese maridaje bien trabajado con vinos asequibles en precio y excelentes en calidad y  que hacen que 24 euros por persona sea un placer. en fin... esos 325 km desde Madrid bien valen la pena. Para no  olvidar  
Más comentarios
en Verema
.
18 Diciembre 2018
10,0
Espectacular. Un viaje desde los orígenes pasando por el Mediterráneo, Europa...para volver otra vez a casa.
Más comentarios
en ElTenedor
.
11 Febrero 2019
10,0
Restaurante 2 estrellas ganadas a pulso por la calidad de su comida. Quizás el local, los baños, el servicio y los detalles no son los esperados de un 2 estrellas, pero la calidad de su comida y la atención de Cristina suplen esas carencias para llegar a un nivel supremo, máxime aun, cuando uno ve el precio, 90 euros el menú largo vinos aparte. Quizás el precio más económico del mundo de un 2 estrellas. Merece la pena ir sin duda. Comida de autor donde mezclan la carne y el mar a su antojo y con brillantez, construyendo las recetas típicas de Castilla la Mancha a su estilo. El local no les hace justicia, aunque poco a poco van mejorándolo.
Más comentarios
en TripAdvisor
.
03 Diciembre 2018
8,0
Una vez más, hemos vuelto a Maralba y nuevamente nos ha vuelto a sorprender. Fran no se cansa de crear y crear bocados, con su toque manchego, para hacer disfrutar a nuestros paladares y Cristina tan atenta, amable y familiar como siempre. Un placer visitar vuestra casa.
Más comentarios
en TripAdvisor
.
25 Noviembre 2018
10,0
Una ocasión especial, merece un escenario especial… Visitamos Almansa con el objetivo central de disfrutar de la propuesta gastronómica de Fran Martínez. No fue fácil, pues “la gota fría” nos acompañó durante todo el trayecto des de La Marina Alta. Teníamos reserva a las diez pero nos adelantamos unos veinte minutos fruto de nuestra hambruna. Problema? Ninguno, más bien lo contrario a tenor de la cara amable de Cristina.  Aunque soy consciente de que se ha realizado una pequeña reforma con la que se han ganado algunos metros, el espacio del que dispone el restaurante no es excesivo, apenas contamos una treintena de comensales distribuidos en unas nueve mesas y quedando la cocina a la vista de todos/as.   La decoración es simple y austera al tiempo que elegante: Espacios blancos y grises con remaches de madera, mesas vestidas con pulcro mantel blanco y apenas piezas de cubertería. Mientras fuera caía el mundo, allí encontramos un remanso de paz y tranquilidad.  Una vez acomodados, se nos entrega una humilde carta de papel con las tres opciones disponibles. Nosotros lo teníamos claro: Gran menú Fran Martínez. Mientras reafirmábamos nuestra intención, se nos ofreció algo de beber y escogimos dos cervezas para abrir boca.  Una vez que en cocina tuvieron claro que íbamos a por todas, nos preguntaron por la bebida: -Seguiréis con cerveza o queréis vino? Pedí la carta de vino por curiosidad y, tras ver muchas y muy variadas opciones con un gran precio, dejamos que fuese Cristina quien nos realizase el maridaje oportuno. – Id a vuestro ritmo, os voy a servir unas diez referencias, así que a vuestro ritmo o caeréis. Esa fue su recomendación. Cómo me gusta que la gente de sala sepa leer el trato y la situación de cada mesa! Agradecí muchísimo aquel tono respetuoso, cercano e informal de todo el servicio.  Con todo claro, vamos al turrón: Mientras acabábamos la cerveza, llegaron los primeros aperitivos:   - Ravioli de remolacha y pisto manchego: Un pequeño ravioli relleno de pisto manchego acompañado de una fina loncha de remolacha. Todo sabor.  - Almuerzo manchego: Dos “bolitas” fritas de patata, pan, pimienta con huevo líquido en su interior y un pequeño corte de sardina encima. Seguimos con un nivel muy alto.  - Acelgas con mantequilla de corazón de atún: Dos dados de atún recubiertos con acelgas y coronados con una mantequilla muy suave.  Tres primeros bocados de un altísimo nivel y claro carácter manchego que auguran el porvenir. Seguimos con los siguientes cinco entrantes, ahora ya acompañados del primero de los vinos de la noche: Equilibrio 09 (D.O. Jumilla, Monastrell). Un monovarietal potente y trago largo. Muy interesante en cuanto a r.c.p.  - Ajopringue manchego con pan feo: En una mini cazuela para compartir encontramos un clásico manchego con múltiples elaboraciones. Lo acompañan cuatro rosquillas crujientes. Un plato con gran sabor y carácter.  - Blimi de conejo al ajillo: Sobre una ligera tostada reposa un corte laminado del animal, cocinado al ajillo.  - Corte de manitas del cocido con hueva de mújol: Simulando el famoso helado de corte, con dos galletas u obleas crujientes a modo de sándwich, encontramos unas gelatinosas y deliciosas manitas con todo el sabor propio del cocido.  - Tocino con habitas: Sobre una hoja (no recuerdo de que planta) reposa un bombón de tocino. Textura perfecta y marcado sabor manchego.  - Gelé de aguacate con sésamo e hígado de rape: Un dado de aguacate cubierto de sésamo y con un corte de hígado de rape  sobre el mismo. Entrantes excepcionales.  Con los últimos tres aperitivos, Cristina nos sirve dos copas de Lías Finas edición limitada (D.O. Rioja, Viura). Un vino blanco con un estilo clásico pero a la vez muy sorprendente. Una vez finalizado, entramos ya en el primer plato principal de un menú en el que, si bien es cierto que no encontré ningún plato de los llamados “sublimes” (aquellos que permanecen en el recuerdo por los siglos de los siglos), tampoco recuerdo ninguna otra ocasión en la que todo el menú haya mantenido semejantes niveles de excelencia.  - Salmonete: Se presenta la pieza semicurada en sal, con un sabrosísimo jugo de salmonete salado, acompañado de encurtidos y parfait de sus hígados. Un plato con un sabor excelente y de gran nivel.  Lo acompañamos de un Fino eléctrico con tonos muy peculiares y amargos que propician un muy buen maridaje.  - La perdiz: Se presenta en dos bocados. Por un lado, un explosivo y sorprendente bombón de perdiz en escabeche. Acto seguido, en plato hondo, aparece el ave en escabeche con un delicioso consomé. De aquellos manjares en los que utilizarías el plato a modo de tazón para degustar hasta la última gota.  Con este pase, se nos ofrece de nuevo un vino tinto, Can Sumoi (D.O. Penedés, Sumoll). Un caldo de pequeño productor interesante.  - Gamba blanca: De nuevo, plato hondo, de cuchara y potente carga sápida. Encontramos el crustáceo limpio, casi intacto, junto a unas ricas almendras y un toque de alga codium. Todo ello sucumbe ante el excelente caldo de sus cabezas.  En esta ocasión degustamos de nuevo un vino blanco de pequeña producción: Terras do Cigarrón (D.O. Monterrei, Godello). Un líquido con toques ácidos e incluso ásperos. Gran combinación.  - Cordero manchego: En un recipiente hondo, se presentan distintas partes del animal ( ventresca, rechigüela y seso) cubiertos con un velo de leche de oveja que aminoriza el sabor cárnico. Ya en la mesa, se baña el conjunto con caldo del cordero. De nuevo, excelente.   Aquí cambiamos de registro y volvemos al color rojizo con El prohibido, un tinto joven con crianza elaborado en Finca Millara.  - Calamar: Se presenta en diferentes texturas y cocciones (tallarines y filete que recuerde) con royal de cebolla asada y caldo de calamar y jengibre. Un plato complejo debido a las texturas, las cuales pueden resultar tirantes en ciertos momentos. Arriesgado.  - Pescado de playa: En un plato plano, se sirve un filete tierno y jugosos de pescado (disculpad que no recuerde cual). Este se acompaña de un suave pil pil de sus pieles y sus propias espinas en formato “snack”. Notable.  Para este plato, Cristina nos recomienda un extraordinario Albariño, con una personalidad sorprendente, como es Soverribas (D.O. Rias Baixas).  - Pato canetón: Tres piezas por separado del ave, con diferentes texturas pero todas ellas de un excepcional sabor. Se baña en salsa de tupinambo y bearnesa de foie.  - Pichón: Una tierna pechuga del ave perfectamente cocinada. Junto a ella, un ravioli de morteruelo de caza delicioso, con ralladura de trufa y piñones.  Junto a los dos últimos platos descritos, volvemos al tinto en este increíble viaje de la mano de Cristina Díaz y Fran Martínez. En esta ocasión, degustamos un Rodríguez de Vera (IGP Castilla). Un vino de finca con producción limitada a base de Merlot, Cabernet, Syrah y Garnacha.  Después de todo este festival y con el apetito ya escaso, pasamos a la “traca final”, que te la den con queso. Se trata de cuatro bocados que, para los amantes del queso, saben a gloria. Un primero compuesto por un esponjoso queso de vaca con mantequilla tostada y vino tinto espolvoreado. Espectacular. El segundo es puro carácter manchego, un Bombón crujiente relleno de un líquido queso manchego al romero. Una grata explosión de sabor. En tercer lugar, un rico brioche de queso de cabra en ceniza, quizá el menos sápido de los cuatro. Por último, un rico buñuelo de montagnolo. Repito: Espectacular.  Con este pase, la parte líquida vuelve a los tonos amarillos aunque sin abandonar la bodega Rodríguez de Vera. En este caso, degustamos Atalaque (D.O. Méntrida) elaborado al 100% con moscatel.  Así pues, nuestro viaje empieza a tocar a su fin de la mano de la mano de un postre:  - Granizado de fresas, mouse y sorbete de almendras tiernas y jengibre. Un postre fresco y muy agradable aunque, como ya comenté en otros post, creo que se le otorga muy poco protagonismo a esta parte del menú en muchas ocasiones.  Para este dulce final y junto a los petit fours, bebimos un VDM Orange, un moscatel dulce de pequeño productor  con toques de naranja. Muy bueno.  Debo agradecer también al equipo de Maralba, a quien mandé un correo previo, que junto al postre sacaran una vela con la que celebrar la ocasión especial que mencionaba al principio. Un detallazo.  Y así, llegando a las dos de la madrugada, sin el equipo ya en el restaurante y prácticamente cerrando el local junto a Cristina, nos despedimos con la sensación de haber encontrado un sitio especial, una nueva casa en la que disfrutar sin límites en Almansa. Como ya dije al traspasar la puerta y volver al mundo real, hasta pronto Maralba. 
Más comentarios
en Verema
.
10 Mayo 2019
9,3
Inmejorable el servicio, toda una experiencia el menú.
Más comentarios
en ElTenedor
.
08 Marzo 2019
9,5

Restaurantes similares en Almansa

8,1
487
Opiniones

La Ventica

09/12/2018: Siempre que voy camino de Alicante, procuro parar a comer en este restaurante, donde además de atenderte una familia encantadora, la comida con productos de la mancha y todo a la brasa, Espectacular!!!!
23/04/2019: Fuimos muy recomendados por un lugareño y así evitar ir de nuevo a El Pincelín. Es un sitio muy típico de decoración casera y servicio amable y familiar. La carta es variada y todo lo que tomamos muy rico: embutido casero, gazpacho manchego y postres caseros ricos y no muy azucarados. Precio razonable. Para repetir y recomendar.
8,0
170
Opiniones

Taberna Ramona

08/05/2019: Aunque había pasado muchas veces por ahí, nunca había entrado y la verdad es que no me decía a entrar.... hasta que hace unos días entré y la verdad que todo de 10! empezando por el trato: el personal estupendo, educados, agradables, atentos... Y la comida riquísima. Cenamos de raciones y la verdad que todo delicioso.
25/04/2019: Un sitio para tener en cuenta, si te gusta la comida y no te importa el gasto en disfrutar, es un valor seguro, la comida es genial los platos bien elaborados y gustosos, todos los que pedimos estaban perfectos, hicimos una especie de menú degustación para el grupo de amigos donde pedimos de todo tanto en primeros platos como en segundos y postres y la verdad es que todos estuvieron muy buenos.

Cómo llegar al restaurante

Su navegador no esta funcionalidad