El viernes estuvimos disfrutando de una cocina de frontera entre el Levante y La Mancha. Las propuestas que nos presentaron dentro de su menú ALMA fueron un reflejo de ello.
Los snacks de entrada agrupados en tres fases (la huerta, La Mancha y el mar) eran pequeños bocados exquisitos que muestran alta cocina, casi de orfebrería en miniatura, no eran solo un aperitivo, sino una declaración de intenciones. El buñuelo de verduras asadas , el tupinambur, la lubina, arroz y crujiente de alga nori o la torta de gachamiga sorprendentes (la gachamiga o el tupinambo muestra un respeto profundo por el producto humilde elevado a la máxima potencia técnica). Además la vajilla en la que se presentaba, toda de ceramista le daba un plus. No es un detalle menor; refuerza esa conexión artesanal. La comida entra por los ojos, pero el tacto de una pieza de cerámica única asienta la experiencia que se viene a disfrutar.
La vanguardia tiene sus riesgos y, en mi opinión, fue la que nos encontramos con el primero del pase de platos, los guisantes a la brasa con matequilla de koji y el helado de tomate. El guisante lágrima (si era ese) es una joya, pero su preparación a la brasa es arriesgada. Para mi el "verde" estaba muy subido y el contraste con el helado de tomate no funcionó.
El Royal de perdiz conectó con el recetario cinegético de la zona y aportó ese sabor profundo que da la caza. Acompañaba fantásticamente con el tinto de garnacha tintorera de la zona con el que disfrutamos toda la comida y que es simplemente magnifico, el Annapurna (gracias a las oportunas recomendaciones de la Sumiller).
El plato de espinacas a la crema en dos texturas ( texturas de crema y pastel) fue correcto pero sin emoción. Se nota la técnica pero el plato no logra "hablar".
El lenguado y el plato de quisquilla muy buenos. Igualmente su plato de cordero manchego, aunque lo del embutido que lo acompañaba sobraba.
Antes de los postres un coctel artesano sumamente agradable. De postres mencionar el de fresas, hierbas frescas y yogur y por supuesto sus petit fours (pequeñas joyas). El postre de setas, boletus y ajo negro fue entrar el terreno de los "postres no dulces". Es una tendencia fuerte, pero el ajo negro es un invasor implacable, para mi me dejó una sensación de saturación en lugar de un cierre elegante.
Me gustó la profesionalidad del personal de sala, nada invasivo, y en especial la sumiller que nos recomendaba vinos de la zona.
Por supuesto vale la pena peregrinar a esta sala.
JAVIER LOPEZ L.
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12 Abril 2026
10,0
Un lugar especial para ir a comer o a cenar. Como no esperaba menos, los productos son de primera. Los entrantes, en general, no me parecieron ni especiales ni muy sabrosos. Me gustó un entrante que hay con perdiz, el plato de pescado y los dos postres. Esto es lo mejor.
El servicio, exquisito, estuvieron atentos en todo momento.
El ambiente me parece algo frío, algún detalle que dé algo de calidez, no estaría mal.
Lo recomiendo por vivir la experiencia, pero sinceramente, 2 estrellas michelín, considero que no las merece. Una sí.
Rosa María Bustos Martínez
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10 Abril 2026
8,0
Experiencia totalmente recomendable.
Segunda vez que repito y nunca defrauda. Se adaptan a cualquier tipo de alergia, intolerancia y embarazo. Es increíble la profesionalidad y el trato personalizado con el que trabajan. GRACIAS.
Laura GA
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30 Marzo 2026
10,0
Otra cena en Maralba y cada vez mejor.
En pareja, pedimos Gran Menú con maridaje. Cerca de tres horas disfrutando de la imaginación de Fran en cocina y de Cristina en bodega. El servicio extraordinario y el ambiente perfecto.
En esta ocasión me han sorprendido especialmente los pases de verduras, guisantes y espinacas que volverían vegetariano al carnívoro más irredento, sin olvidar los vinos perfectamente seleccionados para cada plato. Variedades de uva con vinificaciones diferentes, que te sorprenden.
Una "jartá" a comer, beber y disfrutar, pero dos personas "mayores" salimos sin pesadez, serenos, y dormimos como bebés. Tal vez el cóctel con combucha, que es muy digestivo, dice mi mujer...
¿Por qué será mi restaurante favorito del mundo?
Sencillo: porque Fran y Cristina son la creatividad hecha seres humanos, porque me siento como en casa y, sobre todo, porque me divierto.
Sois los mejores.
Raimundo Ayuso
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29 Marzo 2026
10,0
Somos una familia de tres que venimos desde Madrid.
Almansa tiene un significado muy especial para mí. La última vez que vi a mi madre fue en 2009 y desde entonces perdí el contacto con ella. Siempre he tenido la esperanza de que quizá todavía siga viviendo en este pequeño pueblo.
Por casualidad descubrí que en Almansa hay un restaurante con dos estrellas Michelin, así que decidimos venir a comer aquí, en parte con la ilusión de un posible encuentro, y también para disfrutar de una comida especial.
Y la verdad es que todo fue perfecto.
Soy de China, y en mi ciudad natal producimos mucho calamar. Sin embargo, aquí el chef ha conseguido una combinación de sabores realmente extraordinaria. Sin duda es el mejor plato de calamar que he probado en mi vida.
Todos los platos estaban deliciosos y el servicio fue impecable, muy atento en todo momento.
Es, sinceramente, un restaurante que merece tres estrellas.
Admiro profundamente al chef. En un pequeño pueblo como este, mantener un restaurante con tanta dedicación y espíritu artesanal es algo realmente admirable.
JORDI Alba
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08 Marzo 2026
10,0
Una experiencia brutal, 100% recomendable, tanto la comida, como el servicio y la ambientación. Precio mucho más competitivo que otros restaurantes de este nivel e incluso comparando con restaurantes con una estrella menos o directamente sin llegar a obtener ese reconocimiento.
Como única pega e hilando muy muy fino para el tipo de restaurante que es, en uno de los pases la pieza tenía una pequeña grieta, un detalle sin importancia.
Marco V
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05 Febrero 2026
10,0
Lugar elitista dónde las expectativas están justificadas, merece la pena volver a visitar, comida extraordinaria y servicio inigualable.
Sergio Millán
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03 Febrero 2026
10,0
Una experiencia de esas que de tanto en tanto, debemos regalarnos al alma , diría yo. Y se puede conseguir, gracias a que restaurantes como este a pesar de sus dos estrellas Michelin y sus 3 soles en guía Repsol, los precios de sus tres menús son muy razonables. Hemos disfrutado , debemos los platos, del servicio, del ambiente . Gracias Emilio, Cristina , Frank .... conseguís que nos sintamos especiales . Un deleite maravilloso para el paladar , que bien lo hacéis . Absolutamente recomendable. Volveremos a vernos .
Marina Oria
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26 Enero 2026
10,0
Una vez más hemos disfrutado de la gastronomía del Maralba. De vez en cuando hay que darse un capricho y asistir a un festival de sensaciones gustativas que te hace vivir momentos inolvidables, alcanzando un nivel superior. Elegimos el menú Alma que con sus seis pases de platos tuvimos suficiente, porque previamente hay unos aperitivos y al final también los postres. Plato tras plato nos iban informando de sus componentes y forma de elaboración. Esta vez no pedimos el maridaje, porque ya lo disfrutamos en una visita anterior, el cual recomendamos por lo menos una vez. Cristina con su gran bagaje como sommelier a lo largo de los veintidos años que lleva al frente de este establecimiento, recomienda el vino más apropiado en todo momento, descubriendo verdaderas joyas enológicas, y además de km. 0, o de la zona próxima. Hay que olvidarse del reloj y del móvil, pues sin darte cuenta estás disfrutando de tres a cuatro horas de los placeres del paladar.
ABILIO S
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22 Diciembre 2025
10,0
Una auténtica maravilla. El sabor de cada plato impresionante, y los vinos a la altura. Para el nivel que ofrecen me parece hasta barato. Merece la pena desplazarse para probarlo.
Ruben P
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28 Noviembre 2025
10,0