L'Obrador es una forma de entender y trabajar el pan, desde 1963 con las manos en la masa, donde aroma del pan recién hecho consiguen despertar nuestros sentidos.
Pan es correcto aunque a veces seco y caro !!! En general tienen precios altos .
Pastel personalmente no me gustan.
Croissants muy buenos !
Servicio amable pero super lento là mayoría del tiempo .
Un sitio muy peculiar, su entrada es una vitrina repleta de postres. Avanzas hasta el fondo del local y tiene espejos a un lado, mientras que el otro lateral es nada más y nada menos que la propia panadería donde ves como amasan el pan en directo. Las tostas son riquísimas, y los bollos y café también. Tienen bebida vegetal de avena y soja. Sin duda el mejor sitio para desayunar. Éramos tres personas y pedimos bastantes cosas no llegó a 30€. Un croissant relleno de nutella, 3 cafés con leche, un zumo de naranja natural, dos tostas y un bocadillo...en otros sitios por lo mismo podría haber sido perfectamente 50€. Nos impresionó el buen precio para la alta calidad del producto.