Su ambiente, mezcla de bohemios, vecinos y visitantes, convierte a La Musa en la segunda casa de nuestros clientes. El chef Javi Estévez aporta su ingenio gastronómico a la carta que comparte con La Musa Latina.
Nuestra decoración cálida y acogedora, combinada con una carta muy asequible,
hace de La Musa un referente del barrio de Malasaña.
La atención de los muchachos que nos recibieron fue acogedora, nos recomendaron que comer, la sangría estuvo de lujo, gracias Nixon y Yuliet por su atención
Súper rica la comida y la atención de los chicos muy buena Nixon y Yulieth muy amables y fueron ellos los que nos recomendaron que comer! Excelente lugar volvería sin duda
La comida riquísima,ambiente íntimo y la amabilidad de Arturo 😀! Recomiendo la patata rellena de carne, las albóndigas impresionantes, y las rabas de calamar!!
Es un sitio notable a un precio aceptable, para la zona. Quizá no volvería porque no es mi estilo pero si lo comparas con alguno de la zona es un lugar agradable, el personal es educado y muy eficiente y la comida bastante buena. La mayor pega es que las albóndigas estaban por debajo del punto y no lo pedimos así ni se nos preguntó; cuando no se pregunta se da por hecho que van a estar al menos al punto. Es lo más críticable de nuestra experiencia pero en general es un sito que se puede recomendar
He venido con mi pareja a comer el típico menú del día, porque no teníamos mucho tiempo para comer. Y fue sin duda un gran descubrimiento. Para volver.
Buen sitio para tomar algo siempre que no sea fin de semana, parece ser que los viernes y sábados ponen una música machacona bastante alta y de escaso gusto. La atención de los camareros muy buena y la comida (pedimos el menú degustación) también muy bien, para volver cualquier día de lunes a jueves, claro.
El local es muy bonito y acogedor al mismo tiempo. Los camareros geniales, un trato excepcional y hacen que la experiencia sea brutal. De la comida solo se pueden decir cosas buenas. ¡Qué gran comida hemos tenido! Para repetir.
Al principio estuve a punto de devolverme de la puerta por un mal recibimiento de uno de los meseros. Sin embargo por la calificación del lugar me quedé. La diferencia fue la buenísimo atención de Mario un mesero atento comedido y de un trato súper amable. Que acompañado de una excelente cocina me permitió disfrutar muchísimo.