Su ambiente, mezcla de bohemios, vecinos y visitantes, convierte a La Musa en la segunda casa de nuestros clientes. El chef Javi Estévez aporta su ingenio gastronómico a la carta que comparte con La Musa Latina.
Nuestra decoración cálida y acogedora, combinada con una carta muy asequible,
hace de La Musa un referente del barrio de Malasaña.
Un restauración pequeño pero muy agradable, con unas tapas y raciones muy espectaculares por su emplatado y sabores.. recomendable las bombas de patata y las albóndigas rellenas de mozarela.. para finalizar con un sabor dulce y si os gusta el chico la torrija esta que se desace en la boca.. y para los amates del queso.. la tarta de queso de cabrea.. nos atrevo Matia una chica muy amable y la persona que nos recomendó muchos de los platos que probamos..
Nuestra primera vez en la Musa pero no será la última. Hemos pedido un menú degustación para 3 personas y cabe destacar el rock&roll de carabineros.
Buen ambiente con hilo musical excelente.
Pero lo mejor de todo es el trato cercano y amable de los camareros. Celebrábamos nuestro cumple y no dudaron en traer una vela con el postre y poner el cumpleaños feliz de parchis, todo un detalle; Nixon y Arturo gracias por vuestra amabilidad y saber estar en todo momento y eso que en alguna mesa no os lo pusieron fácil.
Gracias también a tí Odette por escuchar a los que queremos reseñar el buen hacer y el magnífico trato.
Sin duda repetiremos.
Hacía tiempo que no disfrutada tanto de una comida, hemos probado el menú degustación y estaba todo buenísimo, cuidan todo al detalle, repetiremos sin duda
El ambiente, el servicio, el precio y la comida como siempre excepcional. Me gustan todos sus platos y en particular los tomates fritos. Volveré seguro otro dia.
Un lugar para repetir sin duda alguna. Ayer fuimos a tomar algo mis suegros, mi esposo y yo. En la barra y nos atendió Nixon. Terminamos comiendo. Así que encantados
He venido con mi pareja a comer el típico menú del día, porque no teníamos mucho tiempo para comer. Y fue sin duda un gran descubrimiento. Para volver.
Al principio estuve a punto de devolverme de la puerta por un mal recibimiento de uno de los meseros. Sin embargo por la calificación del lugar me quedé. La diferencia fue la buenísimo atención de Mario un mesero atento comedido y de un trato súper amable. Que acompañado de una excelente cocina me permitió disfrutar muchísimo.