Restaurante madrileño que, aparte de carta, cuenta con un agradable menú degustación de 8 pases económico y muy interesante. Son bocaditos pequeños de atún, bacalao, abanico ibérico, carabineros, etc… en mi caso, pero que en conjunto presenta suficiente cantidad (si no eres muy tragaldabas) y un conjunto muy variado de sabores. Pero la cosa gana muchísimo si le sumas el maridaje propuesto, 5 vinos muy bien seleccionados entre bodegas bastante sorprendentes por el somelier que es además muy simpático.
En definitiva, una experiencia bastante recomendable si quieres acceder a un producto relativamente elitista a un precio que no de miedo.
argeleb
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23 Enero 2026
8,0
Restaurante madrileño que, aparte de carta, cuenta con un agradable menú degustación de 8 pases económico y muy interesante. Son bocaditos pequeños de atún, bacalao, abanico ibérico, carabineros, etc… en mi caso, pero que en conjunto presenta suficiente cantidad (si no eres muy tragaldabas) y un conjunto muy variado de sabores. Pero la cosa gana muchísimo si le sumas el maridaje propuesto, 5 vinos muy bien seleccionados entre bodegas bastante sorprendentes por el somelier que es además muy simpático.
En definitiva, una experiencia bastante recomendable si quieres acceder a un producto relativamente elitista a un precio que no de miedo.
José Félix Fernandez Fernandez
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23 Enero 2026
8,0
Un atención increíble! Muchísimas gracias!!!
Ismael reinado trinidad
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19 Enero 2026
10,0
Nuestra visita al Restaurante Karanday el pasado domingo 11 de enero comenzó con un aperitivo de olivas apañadas que anticipaba una cocina de producto y mimo. La experiencia arrancó con una Garnacha Peluda de Celler Piñol, un vino que nace suave pero crece en potencia al entrar en juego el Curado de Wagyu, cuya grasa infiltrada se fundía en el paladar en armonía con la ligereza del pan cristal. A continuación, el servicio nos propuso un Vivanco Cuvée Inédita de Rioja para escoltar el Tartar de Atún Rojo de Almadraba; una apuesta muy inteligente donde el frescor del cava y las perlas cítricas daban la réplica exacta al marinado del atún y los matices de la hoja de shiso. La propuesta marina continuó con el vino extremeño Arrebujao, una elección sutil que permitió brillar al Ceviche de Bacalao de anzuelo, un plato donde predominaba un sabroso ají amarillo ahumado muy bien integrado y donde nos llamó la atención, como detalle, el uso de granos grandes de maíz peruano que recordaban al maíz tostado. Este bloque cerró con unas Verdinas de León con carabineros de fondo impresionante, donde la cremosidad de la legumbre se fundía con la intensidad del marisco.
El cambio a las carnes vino de la mano de un vino argentino, Altos Las Hormigas, cuya estructura en boca casaba de forma impecable con el Steak Tartar de Vaca Madurada. Este plato es una auténtica joya de sabor gracias a la mantequilla de demiglacé, que une la sedosidad del lácteo con la fuerza de la carne sobre una original tosta de croissant. La misma solidez se mantuvo con el Abanico Ibérico, un bocado que evoca el otoño gracias al cremoso de castañas y la reducción de vermut rojo, logrando una conjunción de sabores con una redondez y sensatez envidiables. El cierre dulce llegó con un EVA Cream de Jerez y una Tarta Tatín de manzana ligera pero con carácter, junto a un helado de canela medido al milímetro, culminando con un Sorbete de Jerez muy refrescante que ayudó a rebajar la intensidad de todo el banquete. Como única nota constructiva, si bien el sabor es excelso, habríamos valorado una cantidad algo más generosa en pases como el ceviche, el propio steak tartar o la tarta tatín para terminar de redondear la experiencia.
Más allá de lo puramente gastronómico, se agradeció enormemente el servicio de sala, que se mostró en todo momento amable, profesional y cercano. Es, bajo mi punto de vista, la mejor manera de trabajar en hostelería: logrando que la alta cocina no pierda ese toque de calidez humana que te hace sentir bien acogido. Fue un maridaje muy cuidado que demuestra un gran conocimiento de los tiempos y que, sumado a la cercanía del equipo, convierte la visita a Karanday en una vivencia excelente que sin duda merece la pena repetir.
Inlove Gastro
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14 Enero 2026
10,0
Comida de calidad con un trato estupendo.
Las verdinas deliciosas.
El personal muy atento y simpáticos.
Volveremos a probar mas cosas.
Ines Serra
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10 Enero 2026
10,0
Buena experiencia, comimos menú degustación y todo bien, buen precio, los platos estuvieron todos buenos, el servicio bien; sin embargo, no generó el efecto WOW!!! que estábamos buscando.
Diana Málaga
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02 Enero 2026
8,0
Está muy bien este restaurante donde va la gente a comer.
Julio Mena
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27 Diciembre 2025
10,0
El restaurante es muy bonito. Es acogedor y muy familiar. Comimos en la zona más privada al final del comedor y se estaba genial. Comimos el menú degustacion, el trato fue muy bueno por parte de ambos camareros. El menú degustación consta de 8 pases, la verdad que ninguno de los platos destaca demasiado. Cantidades demasiado escasas (sabemos que en un menú degustación son pequeñas cantidades pero se pasaba). Nos ha defraudado un poco los sabores ya que nos esperábamos más potencia, mejor combinaciones, en fin simplemente tenías las expectativas más altas. Por 50€ que tampoco es que sea un precio demasiado barato hay restaurantes con mayor calidad.
Andrea Llavona
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24 Diciembre 2025
6,0
Increíble. Jamás me imaginé encontrarme tanta calidad en un menú degustación por un precio tan asequible. Si tienes dudas, este es tu mensaje para despejarlas, este es tu sitio. 200% recomendable
Mateo San Isidro Pérez
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21 Diciembre 2025
10,0
Pedimos el menú degustación, que como dicen las otras reseñas está muy bueno todo, pero se queda algo corto para comer. Después de los platos principales, a pesar del tiempo que te lo espacian entre ellos, te vas con la idea de buscar o de necesitar comer algo más. Pero bueno, sí que es verdad que todo lo que te dan en el menú, está rico.
Luis Miguel Martín Hernandez
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21 Diciembre 2025
10,0