28/12/2025: Una experiencia para repetir, me quedé con ganas de probar muchos platos, destacable la tortilla de bacalao, la Gilda y el rodaballo. Tienen una bodega muy interesante y variada.
24/12/2025: La experiencia en Flama es, en términos generales, de un nivel muy alto. Los platos destacan por una ejecución impecable y por una materia prima excelente, tratada con respeto y precisión. Se percibe claramente el criterio y el conocimiento del chef Edu, así como una propuesta gastronómica bien definida y coherente.
Cabe destacar especialmente el montadito de steak tartar, sobresaliente por sabor y equilibrio, así como los robellones con trufa sobre base de parmentier, un plato elegante y muy bien resuelto. La chuleta premium y el rodaballo son, sencillamente, excelentes, tanto por calidad del producto como por su punto de cocción y tratamiento.
La carta de vinos es extensa, bien seleccionada y, en líneas generales, de gran nivel, acompañando a la perfección la propuesta gastronómica del restaurante.
En el apartado menos positivo, los postres presentan una estética y una presentación muy cuidada, pero a nivel de sabor se quedan claramente por debajo del nivel del resto de la experiencia. Para un restaurante de este calibre y con este rango de precios, sería esperable una propuesta de postres más ambiciosa y memorable.
Por otro lado, el servicio, teniendo en cuenta el reducido número de mesas, debería ser más ágil. Especialmente en lo relativo al servicio de vinos y champán, se echa en falta una mayor atención y proactividad por parte del personal responsable, de modo que las copas no permanezcan vacías durante demasiado tiempo.
En definitiva, Flama es un restaurante muy recomendable, con una cocina y una bodega de gran nivel, al que volvería sin dudar. Eso sí, es imprescindible reservar con mucha antelación, ya que la demanda es elevada.