21/03/2026: Lasarte ofrece una experiencia gastronómica de altísimo nivel, en un entorno tranquilo, elegante y perfectamente acompasado por un servicio muy profesional, atento, discreto y a la altura de la cocina.
Desde los primeros bocados se percibe una propuesta muy pensada. El bocado de bacalao con lombarda suave está muy bien construido: primero destaca la lombarda y después aparece el bacalao dejando un regusto final muy agradable. El bocado de ensalada de pepino con menta resulta fresquísimo y muy limpio. La quisquilla impresiona por la intensidad de su sabor.
El mochi de carabinero es uno de los primeros grandes momentos: el carabinero explota en boca y se integra perfectamente con la textura del mochi. El financier de cecina de wagyu está muy logrado, aunque destaca especialmente la albahaca. La esfera de Bloody Mary aporta intensidad y carácter.
La espuma de salmorejo con ricota picante es fantástica: tiene un picante presente pero muy bien integrado. El foie gras caramelizado con manzana verde, anguila ahumada y crema de cebolleta parecía el mejor plato: complejo, equilibrado y delicioso.
Pero el plato que lo supera es el ravioli con caviar Osetra y espuma de champagne rosé: sencillamente alucinante, elegante y perfectamente equilibrado.
Entre los platos marinos, el pez limón con ostras y salsa de pepino es fresco y bien ejecutado, aunque con exceso de cilantro. Las espardeñas con caviar e hinojo son magníficas, destacando el hinojo en distintas texturas. El mar y montaña tiene un caldo muy rico, aunque la piña domina demasiado la ensalada.
El tartar de calamar con regaliz, manzana verde y jalapeños es interesante y original. Las láminas de vieira con esferificación de algas evocan el mar de forma elegante y equilibrada.
Las manitas de cerdo están muy bien ejecutadas, suaves y equilibradas, y el corzo es excelente en textura, punto y sabor.
Los postres, especialmente los cítricos y el de chocolate, mantienen el nivel.
Mención especial para la selección de vinos, donde supieron interpretar perfectamente lo que buscábamos, con propuestas muy acertadas.
En conjunto, Lasarte confirma por qué está entre los grandes: cocina sofisticada, llena de matices, con platos memorables y un servicio impecable. Y si hay que elegir uno, el ravioli con caviar Osetra y champagne rosé está un escalón por encima.
19/03/2026: Una experiencia singular, nada del otro mundo.
Demasiado elegante. La comida demasiado salada. El pan estaba delicioso.
El sabor era normal, pero los ingredientes eran de alta calidad y refinados.
La vajilla era excelente.