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El Celler de Can Roca en Girona

9,7

Basado en 4.863 opiniones encontradas en 14 webs


9.2
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9.7

tendencia

1
De 453
en Girona
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De 75
Otras cocinas españolas en Girona

Puntuación y opiniones

Vale esperar casi un año para hacer realidad una cena en el restaurante. Vale mucho la pena pagar el menú degustación.
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en TripAdvisor
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10 Febrero 2019
10,0
Si può fare meglio della perfezione? Al Celler de Can Roca sembra di sì. È la terza volta che ci vengo e già la prima volta dicevo che la perfezione nella ristorazione si trova qui. Ieri sera è stato ancora meglio, quindi meglio della perfezione. Merito anche di Enrico, cameriere perfetto (ovviamente italiano) e attore mancato, che ci ha raccontato i piatti, fatto visitare la cucina e la cantina, mettendoci passione, competenza e creando un feeling incredibile; e merito anche di Davide, altro professionista perfetto, punto di forza delle trenta persone che fanno della sala il teatro del gusto. Ma in questo ristorante tutto è perfetto: l’ambiente, l’arredamento, i tempi (quasi quattro ore, volate senza la minima stanchezza), l’organizzazione e ovviamente il cibo e i vini. Non descrivo i diciassette incredibili piatti che ci siamo goduti, belli e buoni come in nessun altro ristorante. Carni, pesci e verdure tutto sfruttato per farne dei gioielli da mangiare. Questa volta non abbiamo voluto i vini di accompagnamento, ma ci siamo fatti suggerire delle bottiglie, due bianchi, un rosso e un vino da dessert, oltre qualche bicchiere, da una competentissima sommelier che ci ha fatto bere vini spagnoli eccezionali a prezzi incredibilmente bassi, per un ristorante di tale levatura. Visita alla cucina, dove sessanta persone si alternano a preparare tutte queste meraviglie con attrezzature di un altro pianeta; visita alla cantina, dove con la musica che accompagna le varie zone in cui è divisa e i rumori che richiamano il vino quando viene versato, si passano oltre 60.000 bottiglie. Saluti finale dei fratelli Roca, persone normalissime senza alcuna presunzione anche se sono i migliori ristoratori al mondo. Che dire di più? No way per tutti gli altri. Questo ristorante è di un altro pianeta.
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24 Noviembre 2018
10,0
Después de 11 meses esperando, por fin llegó el día. La meca de la restauración nos esperaba. Tras las típicas fotos en la puerta para el Instagram, entramos y nos aposentamos. Mesa grande, espaciosa, y a pesar de estar en una zona abierta, ofrecía cierta intimidad. Nos decantamos por el menú Festival con maridaje (ya que se hace, se hace bien). Un aperitivo que constaba de 7 platos y el propio menú con otros 17: platos vegetales, de marisco, tres de pescado, dos de carne y tres postres, cada uno con sus respectivas copas de vino o licor que potencian aún más su sabor. La cantidad de cada plato (3-4 bocados) es la justa para tener hueco en el estómago y quedarte con ganas de más para el siguiente. La cadencia entre plato y plato, simplemente perfecta. Esto hace que las más de 4 horas comiendo se pasaran volando. Cada plato es una sorpresa. El denominador común? El punto de cocción perfecto de cada ingrediente y la explosión de sabor de cada plato. Son obras de arte en un bocado. Y a todo esto, si sumamos el maridaje de vinos, el resultado es excelente. Vinos cuyo aroma y sabor no resulta familiar con ninguno que hayas probado antes. Vinos franceses, alemanes, españoles y catalanes cuyo color, paladar y aroma se funden a la perfección con el del plato. La puesta en escena es espectacular: la cubertería, la vajilla y la cristalería cambian con cada plato. El servicio muy atento y ágil, siempre aclarando nuestras dudas. Y si queremos dar una vuelta por las cocinas y ver dónde se gesta este universo, podemos hacerlo en cualquier momento. Una experiencia que merece los 300 euros que vale. Es mucho dinero? Por supuesto. Es una locura pagarlo? Posiblemente. Pero tener la oportunidad de comer en el que ha sido designado mejor restaurante del mundo (y el mundo es muy grande) hace que pagues la cuenta a gusto si eres un amante de la buena gastronomía. Orgásmico.
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17 Abril 2019
10,0
Extraordinario sobran las palabras.
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19 Abril 2019
10,0
Realmente no es ir a comer en un gran restaurante, no, es una gran experiencia inigualable, que vale la pena recordar. En ningún otro restaurante he tenido las sensaciones que he tenido en éste, desde el trato, el lugar, la experiencia gastronómica, el maridaje con unos vinos que se adaptan a cada plato, el compromiso de los Roca con su propio barrio, (esto daría para otros comentarios más profundos, un barrio de trabajadores, del que nunca se han movido y siempre han estado comprometidos con él)... en definitiva el saber estar y dar emociones y sensaciones a todos los que tenemos el privilegio de disfrutar un tiempo en su compañía.  Nada más llegar nos enseñaron la cocina, no me voy a alargar, pero era un espectáculo, luego hablamos con Josep Pitu Roca sobre todo de vinos, es una grata experiencia ver cómo vive y disfruta en ese mundo y quedamos que al final nos enseñaría la bodega. Elegimos el menú festival de los dos que nos ofrecieron, entre el clásico y el festival, con su maridaje de vinos. Después de preguntarnos si nos gustaba todo lo que había en la carta o si eramos intolerantes a algún producto, cambiamos algún plato, a partir de aquí empezó el festival.  Comenzamos con una copa de champán un blanc de noir, extraordinario Ruppert Leroy y comenzamos con los aperitivos, comerse el mundo, una serie de pequeños aperitivos, de distintos lugares del mundo con un bola del mundo del que salían varios brazos de cada país, muy bonito y una gran puesta en escena. Primero Turquía, impresionante el sabor conjunto de varios sabores de Turquía, luego Perú, Corea, Tailandia y Japón. Todos los saboresdelataban sus orígenes diferenciados. Después nos sacan un tríptico en relieve con fotos antiguas de los tres hermanos en el bar familiar de su barrio, cinco tapas de recuerdo, buenísimo el canelón de la madre. Coral, en un original elemento metálico con forma de coral, dos cucharas metálicas royal de berberechos y parpatana de atún con jenjibre, impresionante. Luego nos sacan un bonsai de olivo con unas esferificaciones heladas de aceituna verde y también crujiente de aceituna negra. Luego una hoja de haba con tartar de habitas y finalmente para los aperitivos un brioche de trufa exquisito. Todo esto regado con el champagne que ya he dicho, un Palo Cortado del 86 y un Gramona Celler Batlle del 04.  Empezamos el menú con unos panes muy variados, brioche de tomate o aceituna, focaccia de aceite de oliva, pan de vino tinto , pasas y albaricoque, chapata etc. Todo es un espectáculo, que de tan simple y grato es emocionante. La vajilla, las copas, los comentarios....y todo era grandioso. Empezamos con una ensalada roja con un vino Còsmic de Agullana y seguimos por una dorada con leche de arroz y sake, lo acompañaba un sake Katsuyama. Los guisantes a la brasa, geniales, la cigala con artemisa y la sepia a la brutesca, todo una delicia para los sentidos. Cambiamos de otro menú porque queriamos probar la ostra al chablis, sensacional, acompañada de un Chablis 1er Cru de Droin Montée de Tonnerre. Antes con los otros platos bebimos un Macon de Lafon, un sensacional Gran Caus del 04 y las 3 miradas la viña de Antoñin de Montilla Moriles. Seguimos con la merluza semicurada, qué delicia! con un vino del Loire de Sancerre Le Paradis, El pescado de mercado al vapor, un salmonete con un curioso vino del priorat Partida Pedrer y anguila chapada del delta del ebro, sensacional con un Mas d'en compte blanco. Se acabó la parte de pescado y ciertamente cuando hay calidad y una gran elaboración disfrutas. El soufflé de trufa con molleja de ternera y el magret de pato ahumado a la naranja y el Pastrami de ternera a baja temperatura durante 72 horas eran las aproximaciones a la carne, de forma maravillosa, acompañando un Villa Bosconia, una garnacha espectacular encontrada en Cariñena  de Anayón antiquisima y un Saint Joseph. A estas alturas pasamos a los postres y nos encontramos con un Petricor, tierra con helado de pino, algarroba y chocolate, alucinante, con un Mosel Ziliken Spältese. Una tarta al whisky con un whisky Macallan de Can Roca a la tarta muy curioso. Una manzana al horno con relleno espectacular recordando las manzanas de las ferias con una sidra al hielo de Astigarraga. Luego pasamos a los petit fours con el carro de postres y el carro de chocolates y el cafe. A estas alturas no sabíamos si estábamos levitando o era real, memorable experiencia, servicio impecable, en la comida y en los vinos, la comida, otro mundo, los vinos espectaculares. Todo expléndido. Se puede decir que el precio es caro, pero creo que la relación calidad precio no hay nadie que la supere. Para acabar después de unas conversaciones interesantísimas con Josep Pitu, nos llevo a la bodega y he de decir que nos llegó a emocionar en ese santuario. Entre la experiencia gastronómica y ésta visita a la bodega con los comentarios de Josep, creo que es una de mis mayores experiencias en este campo. Genial y extraordinario. Dificil de superar.               
Más comentarios
en Verema
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19 Marzo 2019
10,0

Restaurantes similares en Girona

9,0
920
Opiniones

Massana

16/04/2019: Local acogedo, elegante y con servicio profesional. Platos con sabor, delicadeza y presentación. Menú degustación muy logrado con algunos platos de 10, como el foie, el magret, los guisantes o los sencillos mejillones escabechados. Postres originales aunque quizás un poco demasiado dulces. Buen equilibrio de calidad precio,
05/05/2019: Un local limpio sin superfluidades, con la suficiente separación entre mesas. Un servicio joven pero muy preparado que te hace sentir muy a gusto, a la vez que totalmente atendido. La cocina es muy buena, con algunos platos sobresalientes. Una apuesta segura en Gerona si se quiere comer de lujo.
8,8
1916
Opiniones

Divinum

03/12/2018: Tras una reunión de trabajo fuimos a cenar a este restaurante, no lo conocía y ha sido una experiencia gastronómica total. Eramos un grupo grande y nos cedieron el piso superior donde se halla el Casino de Gerona, un local de finales del S.XIX fantástico. La cena degustación inmejorable, variedad de platos, variedad de texturas, variedad de sabores y todo el personal exquisitamente atento. Muy recomendable.
15/05/2019: Nos habían recomendado este restaurante y la verdad es que salimos decepcionados. De entrada tardamos 45 minutos desde que nos sentamos hasta ingerir el primer alimento sólido, lo que dice bastante del servicio. En el menú “

Cómo llegar al restaurante

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