Era la primera vez que íbamos. La cocina es espectacular y los camareros muy amables y serviciales.
Sin embargo, la experiencia empezó mal: pese a tener reserva, tuvimos que esperar fuera bajo la lluvia para entrar, deben mejorar la organización inicial en la entrada. Además, hubo varios gastos extras que no se explicaron con claridad. Al preguntarnos si queríamos acompañar el lechazo y ofrecernos opciones, cada uno elegimos uno, cuando en realidad se cobraba como plato aparte.
A esto se sumó el cobro del corte del lechazo!!!
Ahí el camarero perdió la propina, 5€ por cortar el lechazo. Estos gastos inesperados nos hicieron sentir que nos habían colado goles que no esperábamos y deslucieron la experiencia.
Nuria Ramos
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18 Enero 2026
8,0
Es un lugar precioso y acogedor, todo está buenísimo El personal siempre amable y atento, gracias Francisco, y Miguel para hacernos sentir siempre en casa
fabiana luciano
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17 Enero 2026
10,0
"Visita obligada si buscas comer bien en un entorno precioso. El local (Casa Roviralta) es espectacular, pero la comida no se queda atrás.
Pedimos un poco de todo para compartir y fue un acierto. Los entrantes clásicos cumplieron con creces: las croquetas cremosas y unas patatas bravas muy sabrosas, además de una ensalada fresca con buen atún que viene genial para aligerar.
Sin embargo, los protagonistas fueron los principales. El lechazo asado en horno de leña es espectacular: piel dorada y crujiente, y la carne se deshacía sola, servido en su cazuela de barro tradicional. También probamos la carne roja (chuletón), que vino trinchada y en su punto exacto de sal y cocción.
Para cerrar, una tarta de queso muy suave con frutos rojos y el detalle de la casa: las rosquillas con los chupitos de licor dulce, que siempre se agradecen. El servicio fue atento y el ambiente del edificio modernista hace que la experiencia valga mucho la pena. ¡Repetiremos!"
Cristian LP
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15 Enero 2026
10,0
Un clásico, nunca falla. Buen servicio y buena comida
Carlos Caro Giménez
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15 Enero 2026
10,0
Lamento decir que este lugar ya no es lo que era. Mi familia lleva años viniendo y la calidad ha bajado en todos los aspectos. El ambiente no es tan agradable, el servicio es peor, la comida es de peor calidad y las porciones son más pequeñas. La experiencia en general se siente barata. Ya no vale la pena el precio.
Nicole card
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06 Enero 2026
6,0
Lugar emblemático venido a menos estos últimos años. Calidad inferior en el producto (por ejemplo el lechazo) y menos profesionalidad en el personal. Aún así la experiencia es positiva en general.
Francisco José
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06 Enero 2026
6,0
Nunca había ido a este clásico de Barcelona y la verdad es que no me decepcionó lo más mínimo. Por el contrario, pienso que por el precio que pagamos, es una opción muy recomendable porque la relación calidad-precio, junto con el ambiente y el servicio no tienen competencia. En nuestro caso, como punto a mejorar, pasó demasiado rato entre los entrantes y los platos principales, pero para el resto fue una excelente experiencia. Repetiré sin duda y pasará por sobra de otras muchas opciones habituales.
Moisès Sánchez
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05 Enero 2026
10,0
Acabo de descubrir este lugar. Es muy agradable y tiene precios muy razonables. La comida estaba deliciosa.
Jolanta Dickson
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03 Enero 2026
10,0
Ofrece lo que promete de un modo fácil y exacto. Cordero suculento, entrantes apetitosos. Una franquicia que, como pocas, mantiene la calidad e todos sus locales. El de Tibidabo es, además, un escenario magnífico.
esteban m
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16 Agosto 2025
10,0
Xavi, te prometí una buena reseña, y aquí la tienes!! La verdad es que el título podía haber sido simplemente "amabilidad", pero quedaba demasiado soso. Amabilidad, porque todo el personal, sin excepción (pero en especial Xavi, un muchacho joven de gran talento), es de una amabilidad extraordinaria, natural, sin esos artificios raros que te acaban haciendo sentir incómodo en otros restaurantes. ¿Y la comida? Pues como siempre en el Asador de Aranda: producto de primera cocinado de primerísima. Es todo tan perfecto que hasta aburre. Pero no nos cansamos de volver. Y esta vez (anteayer martes, día 12) el cochinillo no es que estuviera de diez, estaba de cien. Impresionante. ¿Alguna nota negativa? Sí, vamos a fruncir la ceja: nos sorprendió negativamente el cambio de sillas. Se han sustituida las clásicas de madera y cuero marrón por unas sillas de color negro bastante sencillitas. A ver, en realidad no son incómodas, pero desmerecen de la imagen clásica y señorial de Asador de Aranda. Pero bueno, cuando empiezas a zamparte el cochinillo te olvidas de las sillas y de todo.
MVallelado
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14 Agosto 2025
10,0