Disfrutar en Barcelona

9,1

Basado en 4.096 opiniones encontradas en 7 webs


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tendencia

21
De 9.703
en Barcelona
3
De 1.399
de cocina Mediterránea en Barcelona

Puntuación y opiniones

Harmonía en la comida, staff y el ambiente. El precio de la experiencia es bueno comparado a otros restaurantes Michelin se España y Europa.
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22 Enero 2022
10,0
Uno de los mejores restaurantes de Barcelona y según los expertos, del mundo. Realmente es una experiencia que vale la pena, especialmente si la gastronomía mediterránea no es algo a lo que estás acostumbrado vas a alucinar con los sabores. Y si lo es, también porque las presentaciones, las texturas, los trampantajos y el servicio son de otra galaxia. Además, yo no soy un experto pero el nivel de bebidas es muy destacable en calidad y variedad así que creo que es buena idea acompañar con un maridaje (con o sin alcohol). Por si te queda la duda, además la cantidad es abundante así que no saldrás con hambre precisamente :)
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22 Enero 2022
10,0
La profesionalidad de Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch está fuera de duda. No en vano fue elegido el quinto mejor restaurante del mundo. Pero…basándome en mi experiencia no le puedo poner ni cuatro ni cinco estrellas. . Lamentablemente el peor recuerdo que tengo de la noche es el frío que pasamos. Nuestra mesa estaba justo al lado de la terraza y, en las más de dos horas que estuvimos en el local, abrieron la puerta decenas de veces, ya fueran los camareros o ya otros clientes que iban a fumar. Cada vez que abrían la fría corriente de aire que se generaba era inhumana, directa a nuestra mesa y a nuestras gargantas. En cuanto al espacio creo que las mesas estaban demasiado juntas, al menos en la sala grande. Incluso se escuchaban las conversaciones de las mesas contiguas y las explicaciones que los camareros hacían antes de cada plato, con lo que nos quitaron el factor sorpresa. La sonoridad del local creo que debería mejorar. Al final el ruido de fondo es un tanto molesto. La atención de los camareros fue buena, especialmente la de Fiorella. Pero la sensación global era que todos eran muy jóvenes, y algo inexpertos. Te explicaban los diferentes platos de carrerilla, con amabilidad pero sin transmitir emoción y entusiasmo, como si de pura inercia se tratase, sin naturalidad. Y al ruido de fondo se añadia que había más camareros y personal de sala que comensales. Echamos de menos algún detalle al principio o al final de la comida: obsequio del aperitivo, o del café o de un licor. Y en ningún momento vino ninguno de los tres chefs a la mesa. Son también pequeños detalles que, teniendo en cuenta que pagas más de 500 euros por dos comensales, se deberían cuidar. Nosotros nos decantamos por el menú de degustación clásico. Todo estaba buenísimo. Decir lo contrario sería mentir. Pero no todos los platos nos emocionaron. Evidentemente la calidad del producto y la materia prima eran excelente, las elaboraciones muy cuidadas, y es de elogiar y reconocer en su justa medida que se nota el gran esfuerzo de los tres chefs y la cantidad de horas que deben haber invertido para lograr que la técnica, la creatividad y la innovación primen por encima de todo. Algunas texturas eran impresionantes y muy originales, la mezcla de sabores en algún plato era sublime, algunos de los bocados una sorpresa muy placentera y la magia de los tres chefs se podía ver, oler y degustar. Pero…también había algún bocado efímero que no sorprendía tanto. Para mi gusto se abusaba un poco de las esferificaciones y sobre todo del “frío”. Me sentí un tanto bombardeada con texturas heladas y frías (tal vez potenciado por la continua corriente generada por la puerta) que tal vez causaban que los sabores fueran más planos de lo esperado. Mucho plato frío y poco caliente, algo desproporcionado a mi modesto entender. Y sobre todo nos sorprendimos por la “falta de proteína”. Muchos platos con productos básicos de origen vegetal especialmente y, en cambio, la carne y el pescado más bien escasos. Ya sé que en el precio de estos menús no estás pagando solo la materia prima, sino el esfuerzo, la inventiva y la técnica que hay detrás, pero, echamos de menos más sustancia y sabor, por ejemplo en el suquet, y en definitiva ingredientes con más peso y algún plato “principal” de más. La comida puede ser conceptual, molecular e innovadora pero no se debe perder el protagonismo del producto. De todos modos, no quiero dejar de elogiar alguno de los platos, como el pan chino relleno de caviar béluga, que era una delicatesen, o el pesto multiesférico con pistachos y anguila que tenía un sabor alucinante. En resumen, excelente técnica, mucha innovación, pero poco producto y exceso de platos fríos. Buen servicio pero inexperto. Local ruidoso y… la mala suerte de tener probablemente la peor mesa del restaurante. ¿Comimos bien? Sí. ¿Volveremos? Pues me gustaría decir que sí, porque sé que la comida de Oriol, Mateu y Eduard es mucho mejor de lo que nosotros experimentamos. Pero, de momento, no creo que por lo que nos costó volvamos en un corto plazo.
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19 Enero 2022
6,0
He esperado más de dos semanas para hacer mi reseña. Quería ser justa y dejarme llevar por los recuerdos de la experiencia más que por la sensación inmediata.Qué se come bien no hay ninguna duda. Que es una experiencia única, en la que se consigue hacer disfrutar al cliente, digamos que también. Y la profesionalidad de Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch está fuera de duda. No en vano fue elegido el quinto mejor restaurante del mundo.Pero…basándome en mi experiencia el día que fui y en mis experiencias previas, en las sensaciones que me han quedado después de reflexionar y en el alto coste económico de la experiencia, no le puedo poner cinco estrellas. Ni siquiera cuatro.Partimos de la base de que a un restaurante con dos estrellas Michelin no vas solo a comer. Vas a vivir una experiencia gastronómica y sensorial. Lo que comes no solo lo comes. Lo ves, lo hueles, lo sientes, lo saboreas e incluso lo tocas. Lamentablemente el peor recuerdo que tengo de la noche es el frío que pasamos. Nos sentaron en la sala grande. Nuestra mesa estaba justo al lado de la terraza y, en las más de dos horas que estuvimos en el local, abrieron la puerta decenas de veces, ya fueran los camareros ya otros clientes que iban a fumar. Cada vez que abrían la fría corriente de aire que se generaba era inhumana, directa a nuestra mesa y a nuestras gargantas. Al día siguiente estuve medio afónica y con la nariz congestionada, y se debió exclusivamente a la ubicación de nuestra mesa. Al final de la noche nos “invitaron” a las bebidas de la recepción (que en otros restaurantes similares ya suelen ser cortesía de la casa), pero como consejo para próximos comensales….quiten ese mesa y en su lugar pongan un biombo. Perderán un servicio por noche pero la salud de los clientes lo agradecerá.Sigamos con el local. Aparentemente es un buen local, la entrada me gustó, hay algún espacio reservado, luego aprovechan el pasillo, y hay mesas desde las que se puede ver el ajetreo continuo de la cocina, totalmente abierta. Y al final está la sala grande, donde nosotros cenamos. Creo que las mesas estaban demasiado juntas. Y eso lo critico ya no solo por la pandemia que actualmente estamos padeciendo. Es que incluso se escuchaban perfectamente las conversaciones de las mesas contiguas. Y también las explicaciones que los camareros hacían antes de cada plato, con lo que nos quitaron el factor sorpresa.No solo la comida es importante. Estos detalles también lo son. Y, al menos esa noche, el local estaba demasiado lleno y había demasiado ruido ambiental. La sonoridad del local creo que debería mejorar. Son menús en los que pasas varias horas y al final el ruido de fondo es un tanto molesto.La atención de los camareros fue buena, especialmente la de Fiorella. Pero la sensación global era que todos eran muy jóvenes, y algo inexpertos. Te explicaban los diferentes platos de carrerilla, con amabilidad pero sin transmitir emoción y entusiasmo, como si de pura inercia se tratase. Si les hacías repetir, porque el ruido de fondo no te había permitido oírles, volvían a soltarte el mismo discurso de carrerilla, sin diferencia de matices y sin naturalidad.Pero además, al ruido de fondo que comentaba antes de los propios clientes, todo el rato se respiraba un ambiente de agitación ya que literalmente había más camareros y personal de sala que comensales.Pero, a diferencia de todos los restaurantes que he ido con dos o tres estrellas Michelin, en ningún momento vino ninguno de los tres chefs a la mesa. Son también pequeños detalles que, teniendo en cuenta que pagas más de 500 euros por dos comensales, se deberían cuidar. No está de más mimar algo al cliente. Pero hablemos de la comida, que aunque no es lo único a valorar, no negaré que es lo más importante. Nosotros nos decantamos por el menú de degustación clásico. Todo estaba buenísimo. Decir lo contrario sería mentir. 23 platos deliciosos y técnicamente perfectos.Pero, y lo siento, no puedo evitarlo, si comparo con los menús de los hermanos Roca, Jordi Cruz, Carme Ruscalleda, Nandu Jubany y Romain Fornell (con solo una estrella), por decir los últimos que he probado, o incluso ocasiones más antiguas como la del antiguo Neichel o incluso Can Gaig, en esta ocasión no todos los platos nos emocionaron.Evidentemente la calidad del producto y la materia prima eran excelente, las elaboraciones muy cuidadas, y es de elogiar y reconocer en su justa medida que se nota el gran esfuerzo de los tres chefs y la cantidad de sudor y horas que deben haber invertido para lograr que la técnica, la creatividad y la innovación primen por encima de todo. Una comida de vanguardia que de forma global consigue hacerte disfrutar sin ninguna duda.Algunas texturas eran impresionantes y muy originales, la mezcla de sabores en algún plato era sublime, algunos de los bocados una sorpresa muy placentera y la magia de los tres chefs se podía ver, oler y degustar. Pero…también había algún bocado efímero que no sorprendía tanto. Para mi gusto se abusaba un poco de las esterificaciones y sobre todo del “frío”. Me sentí un tanto bombardeada con texturas heladas y frías (tal vez potenciado por la continua corriente generada por la puerta) que tal vez causaban que los sabores fueran más planos de lo esperado. Mucho plato frío y poco caliente, algo desproporcionado a mi modesto entender.Y sobre todo mi marido y yo nos sorprendimos por la “falta de proteína”. Muchos platos con productos básicos de origen vegetal especialmente y, en cambio, la carne y el pescado más bien escasos. Ya sé que en el precio de estos menús no estás pagando solo la materia prima, sino el esfuerzo, la inventiva y la técnica que hay detrás, pero, echamos de menos más sustancia y sabor, por ejemplo en el suquet, y en definitiva ingredientes con más peso y algún plato “principal” de más. La comida puede ser conceptual, molecular e innovadora pero no se debe perder el protagonismo del producto. De todos modos, no quiero dejar de elogiar alguno de los platos, como el pan chino relleno de caviar béluga, que era una delicatesen, o el pesto multiesférico con pistachos y anguila que tenía un sabor alucinante.En resumen, excelente técnica, mucha innovación, pero poco producto y exceso de platos fríos. Buen servicio pero inexperto. Local ruidoso y… la mala suerte de la probablemente tener la peor mesa del restaurante. Además, echamos de menos algún detalle al principio o al final de la comida. Los licores de la llegada, que casi te los imponen, no son cortesía de la casa (a nosotros nos invitaron simplemente para compensarnos por nuestras quejas por la ubicación de la mesa). Tampoco te invitan al café o te ofrecen un licor de sobremesa. Sabes que vas a tener una cuenta cara, y con lo que pagas, ya no viene de lo que pueda costar un café, o una copa de cava, o un vermut, pero...precisamente por eso, obsequiarte con un mínimo detalle siempre te deja un buen sabor de boca (además de que es lo que suele hacerse en la mayoría de restaurantes con estrella Michelin a los que hemos tenido la suerte de ir).¿Comimos bien? Sí. ¿Disfrutamos? De la comida sí, pero el “disconfort” o incomodidad ocasionado por la puerta y la corriente tal vez no nos permitió disfrutar tanto como esperábamos. ¿Volveremos? Pues me gustaría decir que sí, porque sé que la comida de Oriol, Mateu y Eduard es mucho mejor de lo que nosotros experimentamos. Pero, de momento, no creo que por lo que nos costó volvamos en un corto plazo.
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16 Enero 2022
6,0
Hay que probarlo para poder explicarlo. Una experiencia única! No solo el gusto disfruta sino que todos los sentidos forman parte de este show gastronómico. Ainoa de 10!
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15 Enero 2022
10,0
Hace unos meses disfrutamos de la "mesa", un espacio increíble dentro del restaurante. Insuperable por atención, por INNOVACION. Simplemente increible. Gracias a todo el equipo!!!
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14 Enero 2022
10,0
Sense paraules. Un espectacle ple d'art i sensacions. Ens ha acompanyat l'Ainhoa durant l'àpat i només podem dir que un 10. Gràcies per tot❤
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14 Enero 2022
10,0
Creativitat al més alt nivell amb una consecució de sabors més que acceptable. Sens dubte un dels millors restaurants que he conegut i amb estrelles Michelin, el millor.
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13 Enero 2022
10,0
GRACIAS a Oriol y todo el equipo de DISFRUTAR . Experiencia gastronómica de tres horas y media en la que despiertan todos tus sentidos , vista, olfato, tacto y gusto. Creatividad, innovación, y técnica en los platos, acompañado de una sala dirigida por Vicente, cercana y profesional. Un LUJO. Ha merecido la pena el viaje desde Cantabria en exclusiva para poder disfrutar de esa experiencia al más alto nivel.
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12 Enero 2022
10,0
Première venue au Disfrutar et quelle découverte. Ouvert en décembre 2014, le Disfrutar -qui signifique s'amuser- est le résultat de ses trois co-fondateurs - Mateu Casañas, Oriol Castro et Eduard Xatruch - à ElBulli. C'est là que ces trois chefs se sont connus et formés. Ce restaurant se situe dans le quartier de l’Eixample. Le design de ce restaurant est clair et épuré et pour accéder aux tables, on passe devant le cuisine qui comprend un grand nombre de personnel qui s'active. Idem en salle avec un staff efficace, professionnel et souriant. Une jolie terrasse extérieure permet de prendre le café et les dessert dans un autre environnement. La cuisine est créative et basée sur la fusion. De nombreux trompe-l'oeil sont servis tout au long du repas et les saveurs comme les présentations sont surprenantes tout au long des 28 actes qui nous sont servis. Et que le spectacle commence. Tant les contenus que les contenants sont extraordinaires et les saveurs sont vraiment extraordinaires. C'est un vrai festival gastronomique qui nous a été présenté et il serait ambitieux de tenter de les présenter au travers d'un commentaires (28 plats je le rappelle) mais ce fut juste parfait.Les deux étoiles Michelin sont tout à fait méritées et la troisième ne devrait pas être loin. Nous avons pris le grand menu classique qui reprend tous les plats signature du restaurant et pour une première immersion dans ce monde, c'est parfait. Quant au prix de EUR 210.-, il est très correct au regard de la prestation, des goûts, des prises de risque et du service. La carte de vins est très complète et il est possible de trouver des breuvages à des prix raisonnables (inférieurs à 100 EUR) ce qui n'est pas nécessairement facile dans des restaurants de ce niveaux.Nous étions 5 et nous n'avons pas boudé notre plaisir. Je ne peux que vous recommander cette très belle adresse.
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11 Octubre 2021
10,0

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9,1
557
Opiniones

Olivos Comida y Vinos

23/01/2022: Gran descubrimiento en Sants de un pequeño pero gran Restaurante. Gran calidad, todo genial!!! Me dejé aconsejar por María, la pareja del gran chef, y lo acertó todo. Mucha calidad y trato excelente. Seguro que volveré con amigos y familia, con la confianza de quedarán todos encantados. Felicidades a Olivos Comida y Vinos.
07/01/2022: Ayer volvimos a darnos un lujo al paladar en este restaurante, es un placer degustar los platos de Ezequiel y de la atención y explicaciones de cada uno de ellos por parte de Maria, se superan cada día, todo echo con productos de primera calidad y al cual mejor, es muy difícil seleccionar por el nivel de cada uno, de lo mejor en Barcelona (Chapeau)
9,1
3754
Opiniones

Fonda Espanya Restaurante

20/01/2022: Un entorno inigualable para una comida familiar en ocasiones especiales.
10/01/2022: Espectacular. Cenamos un menú degustación y nos encantó, poniendo el listón muy pero que muy alto. Sin ninguna pega. Los platos alucinantes y estuvieron súper atentos con nosotros. Ojalá volvamos en otro viaje a Barcelona.

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