Las vistas son espectaculares. Un poco lentos para entrar. El local es enorme y había muchas mesas vacias pero no hay trabajadores suficientes para atender y sentar a la gente. Luego una vez sentados son más rápidos.
La cafetería está muy bien situada con buena vista desde las ventanas. El servicio es mejorable ya que tardan en atenderte y traer las cosas, además han quitado muchas cosas de la carta para desayunar que había antes y estaban muy bien en mi opinión.