Un espacio tranquilo, acogedor. La carta es pequeña, pero con opciones bien elaboradas y buenos ingredientes. Recomiendo como opción tranquila si quieres comer opciones italianas.
La comida muy muy rica, el restaurante es hermoso, la cocina abierta le da el toque, personal de cocina muy profesional, los camareros también, nos atendió Pedro en la barra, estuvo muy atento, desde luego volveremos!!!