Menú degustación maravilloso con productos de primera calidad y una elaboración exquisita. Totalmente recomendable .
Alberto Domínguez Crispin
.
17 Marzo 2026
10,0
Desde el primer momento la experiencia en este restaurante se construye sobre un pilar que para mí es fundamental: un servicio impecable. Tras el recibimiento y explicación de la carta del chef Víctor Lobejón, el equipo de sala demuestra un movimiento preciso y atento sin resultar invasivo, anticipándose a cada necesidad con mucha naturalidad.
La propuesta gastronómica está muy bien construida sobre el producto local y de temporada. Cada plato es concebido desde el origen del ingrediente, lo que hace que la materia prima brille sin muchos artificios. La cocina sin duda sorprende con sus combinaciones de sabores, destacando su plato estrella de steak tartar, que preparan según el gusto por el picante del comensal, y es sencillamente espectacular. Otros bocados que quizás pasan más desapercibidos, pero de mis favoritos este día, fueron su buñuelo de gambas y las alcachofas, por sus texturas y ese toque de sabor diferenciador.
El broche final lo puso un postre de torrija flambeada con helado de lima, suave, crujiente y cremosa, muy bien equilibrada.
Sin duda alguna, una experiencia gastrónomica que merece la pena vivir en Santiago si tienes oportunidad.
Ana SG
.
16 Marzo 2026
10,0
Fuimos a cenar y ya desde el primer momento fue estupendo.
Pedimos el menu degustación para probar todo un poco y la verdad que fue una experiencia super buena.
Un servicio muy ágil y atento, entre plato y plato lo justo y necesario sin prisa pero sin pausa.
Lo recomiendo al 100%, si te gusta probar comida el menú degustación es la mejor opción.
No dudaremos en volver😊
Ainhoa Loureiro
.
07 Marzo 2026
10,0
Ayer cené en Anaco en Santiago. Era mi primera vez, y salí con esa sensación rara y maravillosa de cuando un sitio te sorprende de verdad.
Hay restaurantes que intentan impresionar. Y hay otros que simplemente cocinan bien, con sensibilidad, producto y cabeza. Anaco está claramente en el segundo grupo.
La cocina tiene algo que me gusta mucho: precisión sin artificio. Platos aparentemente sencillos, pero donde todo está exactamente donde tiene que estar. Nada sobra, nada falta.
El producto manda, pero hay técnica detrás. Se nota en las texturas, en los puntos de cocción y en cómo se construyen los platos.
Un ejemplo muy claro fue el pescado con su caldo: limpio, profundo, elegante. De esos platos que parecen fáciles hasta que intentas hacerlos.
También me encantó el juego de texturas en varios pases: cremas sedosas, crujientes muy bien medidos, y ese equilibrio entre grasa, acidez y sal que hace que todo tenga sentido.
El plato con trufa era pura golosina. Intenso, pero fino. Y el de huevo con trufa… de los que te hacen sonreír mientras comes.
Los postres, igual de bien pensados. Nada empalagoso, todo muy equilibrado.
Pero más allá de los platos, lo que me quedó es la sensación de coherencia. Se nota un proyecto con identidad, con criterio y con respeto por el producto.
Salí pensando: ojalá más restaurantes cocinaran así.
Volveré seguro
No es solo una cena, es un recuerdo. Sabores equilibrados, técnica impecable y un equipo que entiende que la hospitalidad también es un arte.
Marieth Nicole Gómez
.
26 Febrero 2026
10,0
Excelente!!! Recomendable atención y variedad de platos, exquisitos pescados y carnes!
Jogse Martinez
.
25 Febrero 2026
10,0
Impresionante comida y atención, un menu de 55€ bebida a parte que me parece regalado para la calidad y los platos que comes
Víctor González Fernández
.
24 Febrero 2026
10,0
Restaurante de producto y temporada, excelente.
José Gutiérrez “Checho”
.
20 Febrero 2026
10,0
La comida era excepcional. Ingredientes elegantemente presentados y tratados por expertos hechos para una comida memorable. Esperamos volver.
Dtheresa
.
23 Enero 2026
10,0
Es la tercera vez que voy y, a diferencia de las dos anteriores me decepcionó un poco. Tanto la comida como la atención son siempre correctas, pero no se puede entrar a las 14:30 en un restaurante y salir a las 17:20. Tardaron mucho entre bocado y bocado, tanto que a la hora y media estaba saciada (de comer pan). Finalmente el menú completo se hizo eterno y salí con sensación de pesadez en el estómago. Unos comensales de la mesa vecina tenían prisa y se fueron sin tomar parte de "los platos" incluidos en el menú degustación. Creo que deberían darle una vuelta a esto.
Rachel V
.
23 Noviembre 2025
6,0