Los mejores restaurantes en Ricote
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8,8
2455 Opiniones |
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El Sordo Restaurant
Ricote, 45-60€
09/03/2026: Que los restaurantes de pequeñas poblaciones sean un aliciente para visitar zonas concretas supone para la gastronomía el riesgo y el mérito de encabezar el tirón que debe ayudar a que la economía local crezca.
Desde hace muchos años la primera propuesta de Jesús Ortega y Marina Tomás ha pasado a las manos de la tercera generación, capitaneados por esa fuerza de la naturaleza que es Jesús Ortega “El Sordo”, que han convertido al pequeño local en un excelente restaurante, premiado con diversas distinciones en guías nacionales, con una carta muy centrada en la caza y el mundo micológico, con un sobresaliente servicio, y una más que interesante carta de vinos.
El domingo 8 de marzo volvimos a disfrutar de este restaurante vivo, que si bien mantiene una carta muy fiel a su tradición, añade, a modo de sorpresa, platos que semana a semana, conforme las estacionen van aportando nuevos productos, muestran la estacionalidad del mercado.
Las patatas con talvilla y queso quard es un buen ejemplo de como convertir lo cotidiano en asombroso. Un plato para comenzar sencillo, pero repleto de aroma y sabor con la inteligencia de dotar a las habas pequeñas, con su piel incluida, en un bocado que sorprende y hace del aprovechamiento culinario regla fundamental.
Los clásicos de la casa permanecen en plena forma, así que un Julen Guerrero para continuar. La sencillez de un buen pal de molde tostado, un solomillo de cerdo y una personal reinterpretación de la holandesa hacen que este bocado navegue por los años con una juventud envidiable.
La impresionante empanadilla de faisán deja al comensal con la mente orbitando en cómo algo tan minúsculo puede ser así de placentero y amplio de sabor. Una lección de lo que significa guisar con conciencia.
Así mismo la albóndiga de Arsubanipal es un compendio de historia. Nueces y granada para realzar como soporte líquido a una albóndiga que parece un manual de mediterraneidad.
Lo del guiso de pochas con oreja y morro de cerdo es otra de esas lecciones de bien guisar. Alguna piparra para que el contraste clásico del encurtido alivie la boca que recibe un controlado empujón de grasa bien querida. El guiso como demostración de que la modernidad suele estar apoyada en el pasado.
El variado de setas es gozoso y generoso. Guisadas casi matemáticamente, con un punto en boca muy meloso que no trata de ocultar la personalidad de cada una de las variedades que incluye el plato. Los últimos coletazos del invierno. La naturaleza alegrando, sosegadamente, a quien mira con atención el paisaje.
Para concluir un solomillo de venado con ese vino que fascinó al mundo de los zares rusos y a quien no es zar ni es ruso: El fondillón alicantino. Salsa dulce que no peca de dulzor, sino que presta una dulzura que hace que la carne de caza remanse su rusticidad.
Un poco de queso al romero en vez de postre.
También se probó una quesadilla, maravillosa, y una hamburguesita de angus. Los infantes también hacen camino gastronómico.
De la estupenda carta de vinos probamos algunas buenas cosas. Un blanco Toscano de la zona de Poggio, elaborado por cantina Chiara Aurora, delicado y que se fue abriendo hasta mostrar su personalidad serena y limpia. De Jumilla el interesante 6 meses de Finca la Gatera, una fresca monastrell con buenas notas de frutas rojas. Algún copa de un buen Ribera que tenía la casa por copas, y una Pinot Noir francés.
Precios absolutamente comedidos. 5 pax 240€.
Imprescindible reservar y dejarse aconsejar por ese jovencísimo jefe de sala que es de un simpatía y brillantez memorables.
Notable experiencia dominical.
01/03/2026: Deliciosa comida, la recomiendo mucho..
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