19/01/2026: El local está muy cuidado, con una decoración bonita y agradable. El interior resulta especialmente acogedor y el ambiente es bueno. La atención fue excelente, con un camarero profesional, cercano y muy correcto en todo momento.
En cuanto a la comida, aquí es donde la experiencia baja. Probamos croquetas, caballitos, gildas y patatas.
Las gildas estaban muy buenas, bien equilibradas y con mucho sabor.
Sin embargo, tanto las croquetas como los caballitos daban claramente la sensación de ser producto congelado, frito directamente, algo que se nota tanto en la textura como en el exceso de aceite. En este tipo de local se echa en falta un producto más casero, más trabajado. Da la impresión de que la cocina está infrautilizada y que el proceso se limita a sacar una bolsa, freír y servir, lo cual deja una sensación pobre en relación con el sitio y su estética.
Las croquetas tenían buen sabor, pero una textura demasiado suelta, y el caballito, pese a tener buena gamba, llevaba demasiada masa. Son detalles que, con una elaboración más artesanal, mejorarían muchísimo el resultado.
Como punto adicional, las croquetas solo se pueden pedir en cantidades de tres, una decisión comercial entendible, pero que limita probar distintas variedades por unidad.
En resumen, muy buen ambiente y servicio, pero una cocina que deja que desear, especialmente por el uso de producto congelado donde se esperaría algo casero. Es algo totalmente corregible, y por eso la valoración se queda en tres estrellas, con margen claro de mejora.
11/01/2026: Comida muy buena , las croquetas de jamón y los Frozen tinto muy rico, lo recomiendo😊