Tuvimos una experiencia increíble en este hotel.
En primer lugar, el transfer desde aeropuerto de Oviedo fue perfecto, nos recibió un caballero muy simpático justo en la salida y nos llevó al hotel.
Nos alojamos en una habitación con dos camas individuales. La habitación cuenta con todo lo necesario y la limpieza es impecable. Por destacar algo, tiene un espejo enorme, que se agradece mucho. También a nivel de servicio súper eficiente, pedimos un cepillo para el pelo y en un minuto nos lo trajeron.
El servicio de cena que teníamos incluido era en el restaurante Víator. La comida estaba muy rica. En primer lugar sirvieron pan, que se podía elegir entre masa madre o de centeno, con una mantequilla de aperitivo de diferentes tipos, que iban variando cada noche. Luego en cuanto a los platos, yo probé entre otros la ensalada caprese, la ensalada de berenjena, las croquetas, el crujiente de pato, el solomillo, la ternera... y de postre me encantó el surtido de helados. Pero sobre todo, lo más destacable y lo que hizo que las cenas fueran tan agradables fue el personal que nos atendió, siempre sonriente, profesional y atento. La última noche nos invitaron para cenar en un salón privado dentro del restaurante, que fue ya el detalle definitivo para cerrar un servicio que fue excelente.
Por otro lado, el desayuno merece también una mención especial. Este era en el salón de los espejos, un lugar precioso. La variedad y la calidad era excelente también, con embutido, quesos, pan de varios tipos, fruta y dulces como tarta de queso, bizcocho de chocolate o zanahoria, croissants... Con varios tipos de café a elegir (descafeinado, suave o más intenso), leche de diferentes tipos, zumo natural. Además, se podía pedir que te preparasen algo caliente como huevos fritos, revueltos, tortilla francesa, bacon o salchichas. El trato aquí también fue inmejorable.
Pasando al Spa... Simplemente sin palabras. Cuenta con varias piscinas con zonas con diferentes tipos de chorros para elegir la que más te guste. También con piscinas de diferentes temperaturas, una muy fría, otra más templada y una caliente. Saunas a 70° y 90° y baño turco. Además de una gran piscina con tumbonas. A destacar el detalle del hotel de que te dejan un albornoz y chanclas, además el albornoz te lo cambian cada vez que limpian la habitación.
Fuimos también al gimnasio, que nos sorprendió porque es muy grande y está muy bien equipado. Cuenta con cintas para correr, elípticas, bicis, zona de estiramiento, máquinas de todos los tipos para ejercicios, barras, pesas... Lo aprovechamos bastante.
El hotel cuenta también con varias zonas para descansar, con sofás, sillones y música agradable de fondo. Los viernes y sábados por la noche, en una de las salas (piano bar) hay piano en directo, que disfrutamos mucho. También un salón de juegos con mesas de billar donde jugamos algunas partidas. Destacar un enorme detalle, y es que abrieron esta sala solo para mí cuando estaba cerrada, porque buscaba un sitio para leer y me lo recomendaron.
En la parte exterior del hotel hay un paseo que permite subir a una zona más elevada, desde la que se puede disfrutar de unas preciosas vistas, pudimos observar la montaña nevada. También en los alrededores del hotel dimos un paseo y pudimos ver algunos animales.
Finalmente, una mención especial a todo el personal del hotel, cuyo trato fue inmejorable.
En conclusión, una estancia inolvidable, esperamos poder volver alguna vez.
Nazariy Harvat Shchesniy
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25 Enero 2026
10,0
Magnífico hotel y balneario, atención esmerada, bien ubicado a 8 km de Oviedo, sin lugar a dudas para repetir. Muy espacioso, habitaciones muy amplias y cómodas, muy buen desayuno.
antonio fernandez
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24 Noviembre 2025
10,0