10/01/2026: Acudimos a comer a Casa Carmelo un grupo de 10 personas, con reserva realizada con antelación, por lo que al llegar teníamos la mesa preparada y no tuvimos que esperar, a pesar de que el restaurante estaba completamente lleno.
En cuanto al servicio, nada que objetar: los camareros fueron amables, atentos y profesionales, tanto en el trato como en la atención durante toda la comida. Sin duda, es uno de los puntos fuertes del restaurante.
Sin embargo, la experiencia se vio empañada por la desorganización en cocina. La comida tardó bastante en llegar, pero lo peor no fue la espera en sí, sino la forma en que se sirvieron los platos:
desde que llegó el primer plato al primer comensal hasta que recibió el suyo el último pasaron aproximadamente 45 minutos. En una comida familiar esto resulta muy incómodo, ya que impide que todos podamos comer al mismo tiempo, algo básico cuando se acude en grupo.
Respecto a la comida, nos pareció que las raciones eran escasas para el precio. En especial la carne: por lo que cuesta un solomillo y encontrar una guarnición compuesta únicamente por una papa y un pimiento pequeño resulta claramente insuficiente. La relación calidad-precio no nos convenció.
El ambiente tampoco ayudó: el local estaba muy lleno, ruidoso y con sensación de agobio. Además, el aire acondicionado estaba apagado y las ventanas cerradas, lo que hacía que el calor fuera notable durante toda la comida.
Los postres tampoco destacaron especialmente; fueron correctos, pero sin nada reseñable.
En definitiva, lo mejor de Casa Carmelo son, sin duda, su equipo de camareros y las maravillosas vistas al Paseo de Las Canteras, que hacen del lugar un sitio privilegiado. Sin embargo, creemos que deberían mejorar la coordinación en cocina, la cantidad de las raciones y las condiciones de confort del local para que la experiencia esté a la altura del entorno.
08/01/2026: El bar tiene una ubicación excelente, precios razonables y un ambiente fantástico. ¡Muy recomendable!