Retrocedi más de 30 años en el tiempo al probar los callos a la madrileña. Me encantó el lugar y la comida. Recomiendo la atención de Isaac, muy amable y me dió los detalles de cada plato.
Todo en esta Taberna está bueno.
La tarta de queso es la mejor de Madrid y la torrija no puede estar más buena.
Mi recomendación para quien quiera comer bien en la taberna más antigua de Madrid a un precio justo.
Excelente casa de comidas , venimos cada tres meses aprox y cada vez van a mejor.
Un indiscutible cuando vamos a Madrid, platos tradicionales con mucho nivel