Hemos ido varias veces. Quería comentar que en los local suele hacer bastante frío, incluso en verano. Hoy hemos pedido dos platos. Más de 20 min en servir cuando no había casi nadie. Más de 30 min entre un plato y otro. Pedimos más salsa a mitad del primer combo y unos 10 minutos en traerla. Un desastre. Los camareros con un carácter seco, al menos los de hoy.
Fue una muy buena experiencia. Victor el cocinero nos hizo unas sugerencias de sushi vegetariano que nos encanto. En especial el "solo verde" y el "green mood", buenísimos. Nos atendió Silvia que fue majisima y dio super buen servicio. El equipo entero se porto genial con nosotros. Fue muy buena experiencia. Volveremos sin duda.