Ubicado en una plaza peatonal en el corazón social y comercial de L’Eliana, donde tranquilidad y arboleda forman un enclave idóneo para reuniones familiares y sociales.
Renata una joven atenta, simpática y agradable en el trato nos atendió muy bien, el servicio entre platos un poco lento, pero asumible al estar el local bastante lleno
Gran ambiente y todo muy rico. Las cantidades muy buenas excepto por el arroz con pollo que estaba un poco vacío el plato.
En general todo genial. Especial mención a la camarera Mar. Un trato muy agradable que nos hizo pasar una velada harmoniosa.