Ubicado en el barrio residencial de La Moraleja, completa su sala con dos terrazas, una exterior y otra cubierta, para que disfrutes de la experiencia mediterránea de la forma más relajada posible y en cualquier época del año.
Muy buen ambiente para una cena tranquila sin ruido ambiental. El servicio excelente, muy atento y cuidadoso. Nos atendió Carolina y fue un encanto. La comida riquísima. Todo un acierto. Volveremos.