La luz y la serenidad te esperan en un espacio único en el corazón histórico de Gandía, para disfrutar del Amor por el Mediterráneo en sala o en terraza.
La comida como siempre buena, pero la experiencia fue algo decepcionante. Al tomar la comanda pregunté si tenían tarta de queso y si podían reservármela por si se terminaba, y me dijeron que no había problema. Sin embargo, cuando llegó el momento del postre me dijeron que ya se había acabado. Si no se puede garantizar, sería mejor no confirmarlo al cliente. Decepcionante en ese aspecto.
Siempre vengo al restaurante, pero hoy he salido más contenta que nunca. La camarera, Sara, es muy amable, simpática y atenta. Ha hecho que nuestra experiencia sea super agradable, nos ha ayudado y aconsejado con la carta y ha sido tremendamente atenta. Siempre repito en el Saona y espero que la próxima vez vuelva a ser ella la camarera de nuestra mesa. ¡Muchas gracias por todo Sara!
Lo único negativo es el café… Han cambiado a la marca Illy y las tazas que ponen para el cortado son DIMINUTAS. Pagar 1,80€ por literalmente 3 sorbos no es normal.
Vermut en familia agradable. Pese a no tener reserva nos atendieron genial. El producto es genial, tapas muy buenas, y un ambiente tranquilo. Comimos unas bravas con alioli y aceite de chistorra, y torreznos crujientes con patatas revolconas y mojo picón. Espectaculares.