Al final de la Rambla de Sant Joan, y con vistas a la Plaza Pompeu Fabra, Saona Badalona es el primer restaurante en esta ciudad barcelonesa, de carácter tan mediterráneo como nuestra carta y filosofía, para disfrutar de la buena vida.
Buenos y variados platos ,para destacar la atención de Javier que se preocupo desde el primer momento a acomodarnos y aconsejarnos la comida que mejor se adaptaba a lo que necesitábamos ,con una gran amabilidad
Volveremos seguro