Hay sitios que no necesitan disfrazarse de nada. Sa Croqueteria es uno de ellos. Un local que parte de una idea aparentemente simple —croquetas— y la lleva a un nivel donde te das cuenta de que, en realidad, lo difícil es hacer lo sencillo de forma impecable.
Empecemos por lo importante: las croquetas son espectaculares. Cremosas por dentro, con una bechamel fina, sabrosa, bien trabajada, y un rebozado crujiente, limpio, nada aceitoso. Aquí no hay croquetas “de relleno” ni sabores planos. Cada una tiene identidad, personalidad y equilibrio. Se nota que hay mimo, pruebas y obsesión por el detalle. Y eso, cuando comes, se percibe al primer bocado.
El surtido es amplio y tentador, de esos que te obligan a pedir “una más” constantemente. Da igual si vas a las clásicas o te lanzas a combinaciones más originales: todas mantienen un nivel altísimo, algo que no es nada habitual cuando se trabaja con tanta variedad.
El local acompaña muy bien la experiencia. Decoración cálida, con ese punto entre lo vintage y lo acogedor, madera, luz cuidada y una atmósfera que invita a quedarse charlando sin prisas. Nada estridente, nada forzado. Un sitio cómodo, honesto, donde apetece volver.
Y aquí entra una parte clave de la experiencia: Cristian. Porque sí, las croquetas son el eje, pero el alma del sitio también se nota detrás de la barra. Cristian es, además de súper majo, un auténtico apasionado del vino. De los que disfrutan hablando de lo que sirven, de los que se emocionan recomendando un caldo, de los que te explican sin pedantería y con ganas reales de compartir.
La carta de vinos es sorprendentemente buena, muy por encima de lo que uno espera en un sitio especializado en croquetas. Hay referencias de calidad, bien seleccionadas, y se agradece muchísimo encontrarte con alguien que no solo las conoce, sino que las vive. Se nota cuando algo te gusta de verdad, y aquí se nota.
En resumen:
Sa Croqueteria es un sitio al que se viene a comer muy bien, a beber mejor de lo esperado y a sentirse a gusto. Sin postureo, sin artificios, con producto, pasión y coherencia. Un lugar que demuestra que, cuando hay cariño por lo que se hace, no hace falta nada más.
De esos sitios que recomiendas sin miedo.
Y de los que, cuando sales, ya estás pensando cuándo volver.
Luis Muntaner Ferrer
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23 Enero 2026
10,0
El mejor restaurante de Palma, el ambiente es muy íntimo, los camareros los mejores y… por no hablar de las croquetas. En definitiva, una delícia.
Carla Recasens
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14 Enero 2026
10,0
El sitio es fantastico.
La comida esta muy buena, fuimos a cenar 8 personas, y el chico que nos atendio fué muy amable.
Pedimos mas de 50 croquetas para repartir, un pan con aceite, con bebidas y algun que otro postre y nos salió a 17€ por persona aprox.
Esta bien tanto para picar como para ir a cenar.
Los postres muy buenos 5/5 !!!
El sitio es pequeñito recomiendo hacer reserva por si acaso.
Fuí por recomendacion de una amiga del grupo, y sin duda repetiré junto con mi pareja
Saray Rosales Ripoll
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04 Enero 2026
8,0
Merece la pena ir y probar la exquisita selección de croquetas, una fusión de sabores muy lograda. Pedimos el variado de croquetas (me gustó especialmente la de sobrasada y miel) y el pa amb oli de la semana. Todo delicioso. También me gustó mucho que tienen una buena variedad de vinos ricos. Altamente recomendable. Mejor llamar para reservar.
Desiree Moreno
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25 Noviembre 2025
10,0