La ubicación es excelente, junto al Corte Inglés. De hecho algunos empleados del centro comercial salen a tomar café o comer aquí. El local y su ambientación están muy bien, además de mesas hay también sofás o butacas, como quieran llamarse, si vas a pasar un rato. El servicio es rápido y son majos. También la limpieza está bien. Los precios bastante ajustados. Pero yo entraría a tomar un café y/o bollos. O un helado. A comer sólo iría para salir de un apuro. ¿Qué falla? Lo que se supone que es básico en un Rodilla: la calidad de la comida salada. Los dulces son pasables, alguno hasta es bueno. Los sándwiches no son malos pero son tristes, las croquetas no merecen el nombre. Y su presentación... todo envuelto en film transparente dentro del aparador refrigedaro. ¿Me equivoco mucho si digo que esas se preparan una o dos veces por semana y tienen que aguantar el resto de los días? Lo dicho, una pena porque el local y el personal que lo atiende se merecen poder dar algo mejor. La relación calidad/precio es buena porque los precios son buenos. El mismo sandwich dentro del Corte Inglés o en bares de la zona cuesta fácil el doble.
¡Servicio increíble! Fueron muy amables y serviciales.
¡La comida estuvo espléndida! Tienen sándwiches y opciones de desayuno increíbles. Tienen muchas opciones vegetarianas y sin gluten.
¡El restaurante en sí es absolutamente hermoso! Es un ambiente muy moderno. ¡Y está muy convenientemente ubicado!