La cena de mal sabor...lo peor: el ceviche!
Mariela
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22 Abril 2026
6,0
Los q ponéis una estrella, que queréis ??? Comer y no pagar ??? Alucinante siempre hay algún insatisfecho amargado .!!!
jose antonio nieto
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20 Abril 2026
10,0
Todo excelente, quien aquí puntúe mal es, envidia, mala gente, o está amargado.
Jose n.
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20 Abril 2026
10,0
Me ha sorprendido.
No solo pagas un sitio privilegiado con vistas directamente al Guadalquivir.
La comida es de calidad.
La carta de vinos es extensa.
Lo mejor es el personal, son de los más profesionales que he visto.
Lo que no sé es el precio porque me invitaron...
Mariano Pomares
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19 Abril 2026
10,0
La comida maravillosa. Cabe destacar aún más la atención de sus responsables ( Excepcional ) Mariza un encanto.
Nos veremos pronto
Marta V.
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19 Abril 2026
10,0
Sin duda, el mejor restaurante de Sevilla. Comida, vistas y servicios. La triple corona!. Un único pero es que las gambas que nos comimos no estaban bien cocidas, por lo demás excepcional.
Miguel Benitez
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18 Abril 2026
10,0
Todo salió espectacular. Los invitados salieron encantados y nosotros disfrutamos mucho. Sois estupendos. Muchas gracias por vuestra dedicación y cariño.
J Ram\u00f3n
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02 Abril 2026
9,6
Nos gustaría compartir nuestro agradecimiento a Abades Triana por la organización de nuestra boda. Raquel y todo su equipo nos transmitieron desde el primer momento su profesionalidad y cercanía, con una atención inmejorable. En nuestro caso fueron flexibles y se adaptaron a nuestras preferencias en todo momento. El día de la celebración todo salió perfecto, con un servicio excepcional, coordinado por Alba. Los invitados quedaron encantados con la comida, el sitio y la organización. Sin duda, volveríamos a celebrar nuestra boda con ellos.
Alejandro
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24 Marzo 2026
10,0
Nada más acceder al impresionante edificio se percibe la singularidad del lugar. Amabilidad en la recepción. Frente a la mesa, tras una enorme cristalera, las aguas del Betis fluyen alegres ayudando en su corriente a los remeros de las embarcaciones. Un precioso paisaje siluetea la otra orilla, donde destacan la majestuosidad de la Torre del Oro (tan cerca) y de la Giralda.
Con gran profesionalidad por parte de todo el personal de la sala, se escogen los diferentes platos, siguiendo algunas recomendaciones.
Un maestro cortador de jamón sugiere y ofrece una perfecta rueda de ibérico.
Tras comentar que celebrábamos las Bodas de Oro, las atenciones, ya de por sí elogiables, se intensifican y nos obsequian con una pequeña tartita con vela y champagne.
Muchas gracias por hacernos disfrutar de una maravillosa velada gastronómica, llena de emotivas sensaciones.
La ubicación es lo que nos llevó a tomar algo. Si no cenas no te hacen ni caso. Vinieron a la mesa con los cubiertos y al decirles que no íbamos a cenar la chica soltó un "qué maja". Innecesario.
Estuvimos intentando que alguien nos atendiese para pagar más de media hora, teniendo en cuenta que no estaban todas las mesas llenas. Al final pagamos acercándonos. La camarera ni volvió.