14/10/2025: Después de un buen paseo por Barcelona, este restaurante cerca del Poble Sec me parece una opción fantástica porque llegar es muy sencillo gracias a su ubicación inmejorable. Lo que más valoro es que tiene un menú muy amplio y es especialmente conocido por platos de otras cocinas, pero lo que de verdad sorprende son los precios, bastante buenos considerando que la comida es excelente; calculo que una cena normal puede estar entre los 60 y 100 euros por persona. Para pagar no hay problema, aceptan tanto tarjeta como efectivo. Eso sí, si piensas ir cuando está lleno de gente, mi recomendación es que reserves mesa para evitar esperas. El sitio tiene una decoración que me gusta mucho y un ambiente muy relajado, y si me preguntan a mí, aconsejaría sentarse en la terraza. Es un lugar con un ambiente tan agradable que lo veo perfecto para ir en familia, y si quieres hacerte una idea de lo que sirven, en sus redes sociales tienen fotos de los platos que son una auténtica delicia.
22/09/2025: Acudimos a cenar (no por primera vez) con unas expectativas que no nos defraudaron en absoluto : ambiente acogedor, entorno excepcional, tranquilidad absoluta, cocina excepcional (!!) y un servicio impecable. Con un precio obviamente en consonancia pero del todo razonable y correcto.
Lamentablemente ésta magnífica experiencia nos fué estropeada por la sorpresa de que al ir a salir, pasando por Recepción, se nos exigió pagar el aparcamiento del coche (por un importe de 20€ que la persona allí presente calculó "a ojo" al no encontrar el registro de entrada del vehículo. Y sin entregar la correspondiente factura o recibo....)
Ciertamente en el acceso existe una barrera, pero se abrió automáticamente al detectar el coche, sin accionar pulsador alguno ni recibir resguardo de entrada, ni tampoco comunicación por el interfono.
Asimismo no consta aviso o información (al menos visible de noche) del peaje existente ni de su importe por tiempo.
Igualmente al indicar en Recepción que acudíamos al restaurante no nos advirtieron de ésta circunstancia.
Ante nuestra sorpresa, el propio empleado en la salida, amablemente se disculpó comprendiendo nuestro estupor e indicando que, sin compartirlas, cumplía las instrucciones de la Dirección (al parecer recientes en éste aspecto) y recomendándonos, para futuras ocasiones, estacionar en la contigua plaza Carlos Ibañez donde, aún estando prohibido, en aquel momento del dia no existe riesgo de sanción por parte de la Guardia Urbana.....
No va a ser necesario porqué ya no habrá otra oportunidad : la consiguiente sensación de fraude consiguió estropear una experiencia casi perfecta hasta aquel momento. Y no por el importe que supuso dicho estacionamiento (que hubiésemos accedido a pagar sabiéndolo de antemano) sinó por la que supuso ésta práctica para incrementar la facturación de una forma, cómo mínimo, deshonesta.
En todo caso la mayor decepción ha sido la pérdida de confianza en un establecimiento conocido, personalmente muy apreciado, y que siempre ha sido una referencia en el sector.
Ni particular ni laboralmente podremos seguir recomendándolo a terceras personas, como hasta ahora había sucedido, a fin de evitarles una lamentable experiencia similar.
Resulta complicado obtener Clientes, es difícil mantenerlos y prácticamente imposible recuperarlos.....
Deseamos que 20€ les compensen la fidelización perdida.