Desde que la pizzería abrió sus puertas, siempre hemos recibido un trato excepcional. La camarera que nos atendía en aquellos primeros meses tuvo un enorme cariño tanto conmigo como con toda mi familia, lo que hacía cada visita especial. Es una pena que actualmente ya no esté, pero el sitio sigue siendo 100% recomendable por su atención, ambiente y buena comida.