No es fácil mantenerse más de 50 años pero tras probar sus roscones de esta pastelería se entiende perfectamente. Es artesanía pura en un mercado lleno de productos industriales. Me lleve uno de crema y otro de nata y los dos buenísimos. La calidad de la materia prima y ese sabor a tradición que no encuentras en las grandes cadenas. Si estás en Alcorcón, es una parada obligatoria en Reyes.
Buenísimo todo Artesanal y el roscón y los huesos de Santo..también exquisit
La atención de la dueña también ayuda a elegir según lo que necesitas para cuanto tienes dudas !