12/04/2026: Excelente hotel situado frente al mar a unos diez minutos andando del centro histórico de L'Escala. Ideal para hacer diferentes rutas y conocer la región (Verges a 13 km (con su célebre procesión de Jueves Santo y la ancestral Danza de la Muerte), Ruinas d'Empúries, a sólo 4km, Girona a 50 km, Besalú y Llac de Banyoles a unos 50km, Museo Dalí de Figueres a 28km, ruinas íberas de Ullastret, y otras poblaciones medievales como Peratallada y Pals, a unos 25km, etc.
Habitaciones, baños y limpieza excelentes. Desayuno buffet espectacular. A destacar la variedad tanto en panes como en alimentos fríos, calientes, dulces y salados. La bollería, como recién sacada del horno. Lo único a mejorar, los zumos.
En cuanto al servicio, a destacar especialmente la atención, profesionalidad, amabilidad, empatía y disponibilidad de Bea de recepción, siempre con una sonrisa y dispuesta a ayudar. Destacamos también la excelente atención y profesionalidad de Aladín de recepción, con quien coincidimos menos, y la de Agustín de la cafetería. Los tres nos hicieron sentir en cada momento como en casa. Gracias de corazón.
Lástima la experiencia incómoda de la última noche. Decidimos cenar en el hotel cuyo buffet estaba abierto hasta las 22:00h. Llegamos a las 21:25 h. Preguntamos si podíamos cenar, nos dijeron que sí y tras preguntarnos nº de habitación, nos comunicaron de una manera bastante contundente que en 20 minutos tendríamos que irnos. Me sorprendió ya que quedaban 35 minutos, así que dijimos que no nos quedábamos. Entonces me dijeron que podíamos estar 30 minutos y poco después que no pasaba nada si salíamos 10 o 15 minutos después de las 22:00h. Todo ello resultó muy poco claro e incoherente, así que, algo molestos por las formas, aunque agradecí que me lo hubieran dicho, subimos a la habitación. Comimos algo y decidimos bajar a la cafetería a tomarnos un cortado. Eran las 22:30. Nuestra sorpresa fue que la cafetería estaba cerrada (todos los días cerraba a las 23:00). Al comunicarlo a la recepcionista, el mismo empleado del buffet (creo que era el maître del comedor) acudió para abrir, pero sentí que lo hacía sin ganas, y al hablar con él nos dijo que siempre cerraban a las 22:30. Eso no era así ya que los días anteriores estaban hasta las 23:00. En ningún momento se había comunicado un cambio horario. La conversación que tuvimos con esa persona no me resultó agradable, sentí que estábamos molestando, y así lo manifesté. A favor del empleado he de decir que admitió tener un mal día y nos pidió disculpas por las formas. Las acepté, pero, aunque se ofreció a abrirnos, debido a la incomodidad de la situación, decidimos no tomar nada ya que, según el empleado, estábamos fuera de horario.
Entendemos que pueda haber cambios, pero, si es así, deberían comunicarse claramente y, sobre todo, mantener un trato adecuado al cliente.
Confiamos en que esta situación puntual sirva para revisar la comunicación de horarios y asegurar que todos los clientes reciban un trato coherente y profesional.
A pesar de ese pequeño incidente que empañó el final de nuestra estancia, he de decir que nos encantó el hotel, sus instalaciones, su ubicación y, en general, el magnífico trato del personal. Si volvemos a la Costa Brava nos volveremos a hospedar en su hotel.
11/04/2026: El hotel tiene una ubicación excelente frente al mar. Nos alojamos en una habitación con vistas al mar.
La habitación era muy pequeña, y la cama también era muy pequeña para dos personas.
Sin embargo, el desayuno era muy bueno y variado. Hay un precioso paseo marítimo cerca, ideal para dar un paseo.