28/03/2026: Terracita al sol, comida maravillosa y atención buena. (La mesa estaba sucia de pinochas cuando llegamos y nos la limpiaron) Calidad del producto excelente y se nota en el precio, ya que nos salió la comida bastante cara. Pedimos 3 bebidas por cabeza, dos entrantes, un principal y postre. Todo lo que pedimos me encantó. Los calçots, el tartar de salmón y la lubina. El postre un poco flojo, pero porque no soy muy de tarta de chocolate. A destacar el servicio aparcacoches ya que es un servicio que echo de menos en muchos restaurantes.
20/03/2026: La primera vez fuimos a cenar y nos gustó. Con esa sensación de “aquí hay tema”.
Hoy he vuelto, pero a comer, que tratándose de un vasco uno ya va aprendiendo: mejor luz de día y plato con fundamento que postureo nocturno.
El Godello, “para muestra un botón”: entra fácil. La tosta de sardina ahumada , en la misma línea, cumpliendo con nota. Para mí, ganan los boquerones en vinagre con tomate frente a las anchoas.
La tortilla de bacalao, jugosa como debe ser (milagro que no siempre ocurre), y el escalope de carne roja, sin hacer ruido pero solvente, que ya es bastante.
Rica la torrija con helado de mandarina.
Eso sí, el servicio tuvo su momento “déjà vu”, trayendo varias veces lo mismo, como si quisieran asegurarse de que no nos quedábamos con hambre o de que habíamos entendido el concepto.
En cualquier caso, buen sitio, buen producto y con margen para pulir esos pequeños despistes. Vamos, que se puede volver… preferiblemente a comer.